El sórdido escenario de la última violación en grupo a una menor

El interior de la casa okupa de Manresa, escenario de una presunta violación en manada a una menor de 17 años, está lleno de basura, excrementos, latas vacías, restos de comida... Allí presuntamente cuatro jóvenes magrebíes agredieron sexualmente a la chica el fin de semana. Ella habría acudido voluntariamente al piso y allí los hombres la agredieron, según su propia denuncia. A este escenario han regresado hoy esposados y cubiertos con sábanas negras para no mostrar su rostro y han presenciado el registro policial. Pasarán a disposición judicial en los próximos días. Sus vecinos, incluso otros okupas, hablan mal de ellos. Hacían mucho ruido, faltaban al respeto, había juergas, drogas... Pero las denuncias no han podido evitar la agresión. No es la única ocurrida este fin de semana. En las fiestas de Santurce un joven de 19 años sometió a tocamientos a una chica que no quería bailar con él. Ha sido detenido. Y en Beasain, Guipuzcoa, buscan a un hombre por violar a una chica de 21 años. La abordó cuando la mujer iba a su trabajo de madrugada, una panadería, usó un spray para adormecerla y la violó en su propia casa. Los expertos alertan de la proliferación de estos casos. Dicen que falta educación sexual, ética y penas más duras.