La Sindicatura avisa de que hay más facturas pendientes del IVO y de la deuda de Ciegsa

Vicent Cucarella, síndic mayor de comptes. / IRENE MARSILLA
Vicent Cucarella, síndic mayor de comptes. / IRENE MARSILLA

La cuenta que detalla las operaciones aún por aplicar al presupuesto aumenta más de 36 millones desde el último ejercicio

A. C.

Valencia. Uno de los aspectos que más puede poner en cuestión la capacidad del Consell para gestionar sus cuentas son las coloquialmente denominadas como facturas en los cajones y que responden a lo que en términos contables se conoce como cuenta 409. Estas facturas pendientes aumentaron 36,5 millones en 2017 respecto al año anterior y la subida fue especialmente significativa en dos organismos tan relevantes como el Instituto Valenciano de Oncología (IVO) y Construccions I Infraestructures Educatives de la Generalitat Valenciana (Ciegsa), tal y como refleja el último informe de la Sindicatura de Comptes.

Este popular apunte que hace referencia a los acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto, es decir, la relación de pagos que han quedado pendientes de satisfacer al finalizar el ejercicio presupuestario porque no tenían cobertura en las cuentas, se sitúa este año en 927,2 millones. En el caso del IVO ha pasado de no existir en 2016 a ser de 7,3 millones en 2017 mientras que en la deuda de Ciegsa se incrementa de los 203,2 millones a 210,7. Las previsiones del Consell respecto a estas facturas en los cajones eran menores ya que hace unos meses estimaban que iban aumentar respecto al ejercicio anterior pero sólo hasta 942 millones. Finalmente, el organismo encabezado por Vicent Cucarella ha encontrado 21 millones más de lo esperado.

Este incremento ha venido motivado por el crecimiento de la partida de las facturas pendientes de acreedores registrados por las consellerias, que aumenta más de 100 millones. Sin embargo, otras anotaciones han disminuido y han ayudado así a que el resultado global no fuera tan elevado. Este es el caso de las facturas en el cajón de las ayudas al plan de vivienda, las prestaciones en dependencia y el hecho de que ya no se tengan que asumir sentencias de la extinción de la antigua RTVV. Otras partidas como las gastos de personal de Sanidad de los últimos meses del ejercicio auditado o los pagos pendientes circunscritos en el convenio de la conselleria de Educación con el Centre de Gestió de Vivenda Pública de L'Institut Valencia D'Habitatge (IVSA) sí que han aumentado ligeramente.

Desde los partidos de la oposición consideran que este incremento de las facturas en el cajón son un síntoma de la mala gestión del Consell y que sólo contribuyen a «agravar» la delicada situación de la Comunitat, que no parece que vaya a recibir más recursos en el corto plazo por el bloqueo de la reforma del sistema de financiación autonómica.