La Sindicatura avisa al Consell de Cultura de que contraviene la ley de transparencia

Miembros del Consell Valencià de Cultura. / Jesús Signes
Miembros del Consell Valencià de Cultura. / Jesús Signes

Remarca que existen «incumplimientos significativos» en materia de personal y contrataciones

A. CERVELLERA

Valencia. La Sindicatura de Comptes, el organismo fiscalizador de la administración autonómica, ha cuestionado la gestión del Consell Valencià de Cultura (CVC), el organismo consultivo que depende de forma directa de la consellera de Educación, porque, entre otras cosas, no ha llevado a cabo las medidas oportunas para cumplir la ley de transparencia que impulsó el Ejecutivo valenciano en la pasada legislatura.

Esta es una de las principales conclusiones que se extraen del informe que se hizo público ayer sobre el CVC y que analiza el ejercicio 2017. La norma establece que las instituciones estatutarias promoverán, en el plazo de seis meses, «las modificaciones necesarias de sus reglamentos o normas de gobierno para adaptar su régimen y funcionamiento a los principios y obligaciones» que hacen referencia a facilitar determinada información a la ciudadanía, apostar por mecanismos de participación o abrir un portal de transparencia. Y aunque se han dado algunos pasos en este sentido, según la Sindicatura, el CVC «no ha cumplido dicha disposición» pese a que tuvo casi dos años para hacerlo.

Los reproches del organismo fiscalizador no sólo hacen referencia a la falta de transparencia sino también a otros «incumplimientos significativos» relacionados con el personal del órgano consultor y las contrataciones del mismo. En este punto, la Sindicatura apunta que aún no se ha aprobado la relación de puestos de trabajo (RPT) de la Institución y que dos de los cargos están cubiertos mediante sistemas provisionales desde hace años. Además, se remarca que en uno de los expedientes de contratación revisados falta la justificación documental adecuada sobre la elección de los criterios de adjudicación y su ponderación.

El órgano consultivo no reflejó en sus cuentas contables la adscripción del edificio de su sede

Otro asunto que llama la atención al organismo encabezado por Vicent Cucarella es el hecho de que el inmueble donde desarrolla su actividad el CVC, el céntrico Palau de Forcalló, no tiene reflejo contable en las cuentas anuales del órgano consultivo pese a que fue cedido por parte de la Generalitat en el año 2000. Una situación que, según la Sindicatura, impide «estimar el efecto que puede tener la adecuada contabilización de este hecho sobre las cuentas anuales del ejercicio 2017». Esta cuestión fue subsanada por parte de la organización el año siguiente a que se realizara esta auditoría, tal y como se indica en el apartado de alegaciones del informe. Del mismo modo, en el escrito se apuntan otros errores menores que suelen se habituales en la administración pública.

Recomendaciones

Para evitar repetir las cuestiones evidenciadas desde la sindicatura se insta al CVC a llevar a cabo algunas reformas internas como pueden ser la aprobación de las modificaciones necesarias de la normativa propia de la Institución «con objeto de que esta contenga las especialidades relativas a su régimen presupuestario, contable y de control» o «elaborar el informe jurídico sobre los pliegos de contratación». El organismo fiscalizador también insta, de cara a formular las cuentas anuales, «aplicar las normas de elaboración y los modelos de cuentas previstos en el Plan General de Contabilidad» y recomienda solicitar la inscripción de sus contratos al registro de la Generalitat para no repetir estas irregularidades.