El Síndic exige a los partidos que justifiquen las ayudas millonarias

Pleno de Les Corts, durante la pasada sesión de investidura. / jesús signes
Pleno de Les Corts, durante la pasada sesión de investidura. / jesús signes

El último informe advierte de que la documentación que presentan los grupos de Les Corts no permite validar los gastos

HÉCTOR ESTEBANVALENCIA.

El pulso entre los órganos fiscalizadores y los grupos parlamentarios para desenmarañar qué hay detrás de los más de tres millones de euros que se reparten los partidos de las subvenciones directas de Les Corts se mantienen. La Sindicatura de Comptes, en el último informe remitido a la Cámara regional, insiste en la necesidad de dar luz a un dinero que no cumple los parámetros exigidos de control y transparencia. El Síndic no se termina de creer lo que se plasman los grupos políticos en unos balances poco consistentes. Desde el área económica del Parlamento valenciano se recoge el guante, se defiende que hay métodos para aportar más luz y deja la pelota en el tejado de los grupos parlamentarios para que desde el consenso permitan que se entre con más fuerza en unas cuentas envueltas por la opacidad. Los partidos, que manejan esa subvención millonaria a su antojo, por no querer no quieren ni convocar la comisión de Gobierno Interior para hablar de este tema. El presidente de Les Corts, Enric Morera, ha insistido desde distintos altavoces en la necesidad de aclarar y justificar cómo se gastan los grupos las decenas de miles de euros que cada mes cobran en forma de subvención. Los partidos, por ahora, oyen llover.

La última cuenta general fiscalizada de Les Corts fiscalizada por la Sindicatura de Comptes corresponde al ejercicio 2017. En ese año los grupos con representación -PP, PSPV, Compromís, Ciudadanos y Podemos- se repartieron 3.499.759 euros -de estos, 3.403.620 euros correspondieron a asignaciones fijas y variables-.

La Sindicatura se muestra muy crítica en su informe con la forma que tienen los grupos parlamentarios de justificar estas aportaciones millonarias. «Aportan un cuadro de cuentas sin auditar y sin adjuntar documentación acreditativas», apunta el órgano fiscalizador de la Generalitat. Un apunte que viene a señalar que los partidos ni presentan facturas ni existe un documento que acredite que los gastos tienen un fin correcto. «No permite comprobar ni la validez de los importes contabilizados ni su necesidad o vinculación con la actividad subvencionada», continúa el informe. El Síndic de Comptes insta a Les Corts a desarrollar una normativa de control financiero a través de las auditorías correspondientes.

Les Corts está a favor de aumentar las medidas de control pero instan al consenso de los grupos

Una apreciación recogida en el apartado de alegaciones firmado por la Intervención de Les Corts y que viene a confirma que es posible poner la lupa con más exactitud sobre las cuentas de los grupos políticos. Además, el Tribunal de Cuentas ha puesto en marcha los mecanismos pertinentes para que esa fiscalización se pueda desarrollar con mayor precisión. «La presidencia de Les Corts ha manifestado con reiteración en pleno y a la Mesa la necesidad de regular en esta X Legislatura las subvenciones de los grupos parlamentarios atendiendo las recomendaciones formuladas por la Sindicatura de Comptes y otras instituciones», señala el informe de alegaciones de Les Corts.

Desde la Cámara se apunta a la posibilidad de ampliar las medidas de control desde el consenso, elaborar nuevas normas para regular las subvenciones y poner en marcha un calendario para que los grupos políticos cumplan con sus obligaciones contables. La realidad es tozuda y los partidos se niegan a entregar las facturas de sus gastos.

A la caza de los diputados tramposos y la tarjeta VíaT

Una de las artimañas de algunos diputados para cobrar más dinero a final de mes es con el kilometraje. En realidad, en Les Corts hay un doble cobro por el mismo concepto. Existe una indemnización en función del cargo que es un complemento en función de dónde está empadronado cada diputado. Es un cantidad fija al mes según los kilómetros de distancia que hay desde su casa hasta la sede del Parlamento regional. Además, hay un pago variable por kilómetro cada vez que un parlamentario acude a un pleno o a una comisión.

Hay señorías que tienen o alquilan una casa en Valencia, pero cobran como si residieran en su localidad de origen. Además, cobran el desplazamiento desde su municipio aunque en realidad han hecho noche en el cap i casal. Estas son las prácticas que se quieren erradicar y que la Sindicatura pide que se aborde para descubrir a los parlamentarios que hacen trampa en su nómina.

«Hay que revisar el acuerdo del 29 de junio de 2004 y acreditar los desplazamientos efectivos», señala el Síndic de Comptes. Esa justificación ahora mismo se garantiza con un certificado de empadronamiento y una declaración responsable. Les Corts apunta en sus alegaciones que además del certificado se tiene en cuenta a la hora de pagar el control de asistencia.

El informe de la Sindicatura considera también que habría que ejercer un mayor control sobre el uso de la tarjeta ViaT para que los diputados no paguen los peajes. Para la Cámara el control que se ejerce en este punto es adecuado, que se atiende a la información que pasan los portavoces y que hay que ser más laxos que con los funcionarios.

Además, el informe de la Sindicatura alerta del hecho de que al menos los diputados de tres grupos parlamentarios ordenaron que su nómina se ingresara en una cuenta del partido. «Esto no permite comprobar lo que percibe cada diputado al margen de las implicaciones legales para los perceptores (los partidos). Va en detrimento del control y de la transparencia», señala el Síndic de Comptes.

Desde la Intervención de Les Corts se apunta que el dinero de la nómina se ingresa en la cuenta que se presenta y que las obligaciones fiscales van a nombre del diputado que registra la petición de la cuenta bancaria.