Dos sevillanas se enfrentan a 1 año de cárcel por disfrazarse con las ropas del cura

Dos mujeres de 25 y 27 años se enfrentan hasta a un año de prisión por un delito de hurto y otro contra los sentimientos religiosos. Ha ocurrido en Sevilla. Las dos jovenes entraron sigilosamente en la Iglesia de San Julián. Habían visto al párroco en el bar de enfrente y aprovecharon para colarse. Una subió al altar, hizo gestos de burla. Cogió el caliz... Luego se sentó en la silla del párroco y posó... Mientras la otra la fotografiaba. Después entraron en la sacristía y se disfrazaron con las ropas del cura: la casulla, la estola... Y se pasearon así por los alrededores. Pero el ojo que todo lo ve, la cámara de la iglesia, las grabó y la policía las ha detenido. Fernando, el sacerdote, le quita hierro al asunto. Cree que estaban mareadas y que pretendían hacer una gamberrada, no robar. El juez decidirá si es indulgente con las dos bromistas.