El secesionismo busca la unidad ante la sentencia apelando al espíritu del 20-S

Jordi Cuixart, en el asedio a la Consejería de Economía de la Generalitat, en una imagen de archivo./I. Pérez
Jordi Cuixart, en el asedio a la Consejería de Economía de la Generalitat, en una imagen de archivo. / I. Pérez

Jordi Cuixart afirma que está dispuesto a cumplir la pena íntegra y que no se acogerá a ningún permiso ni tercer grado

CRISTIAN REINOBarcelona

Es una de las imágenes icónicas del 'procés' catalán: los 'Jordis', megáfono en mano y subidos a un 'Patrol' de la Guardia Civil, arengando a miles de personas que se concentraban frente a la sede de la Vicepresidencia de la Generalitat y la Consejería de Economía. El 20-S fue el día en que se aceleró el choque entre las instituciones catalanas y las del Estado, poco antes dedel 1-O y el 27-O. Los secesionistas protestaban por la entrada de la Guardia Civil y de la comitiva judicial a un edificio del Gobierno catalán en busca de pruebas sobre la organización del 1-O.

La movilización derivó en cerco, pues los manifestantes impidieron la salida a la comitiva judicial. Por aquella protesta, que el independentismo recordó ayer en su segundo aniversario, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez fueron enviados a prisión de forma preventiva con el argumento de que lideraron una protesta «tumultuaria», circunstancia básica para justificar la rebelión.

Antes y después

Dos años después, el secesionismo regresó ayer al lugar de los hechos con una nueva movilización (esta vez solo centenares de personas) para pedir la libertad de los presos y conjurarse para dar una respuesta unitaria a la sentencia del Supremo contra los líderes del 'procés'. Una respuesta, aseguraron, que debe ir en línea de lo que supuso el 20-S. «El 20-S marcó un antes y un después. Por los 'Jordis', tenemos que seguir adelante», aseguró Quim Torra en Twitter. El presidente de la Generalitat no fue a la protesta, pero sí su vicepresidente, Pere Aragonès, el presidente del Parlament, Roger Torrent, y dirigentes de todas las formaciones independentistas.

Durante el acto, organizado por Ómnium Cultural con el apoyo de la ANC, se leyeron textos de Cuixart y Sànchez, que apelaron a la desobediencia y a volverlo a hacer. Cuixart anunció que ha rechazado firmar el programa individualizado de tratamiento que ofrece Administraciones Penitenciarias y, por tanto, no podrá acogerse a «permisos» y deberá cumplir «la pena íntegra» si es condenado. «Entramos en un escenario de lucha antifranquista», aseguró, quien cree que podría estar unos 14 años de prisión y no piensa pedir ningún tercer grado. «La respuesta a la sentencia debe ser un fax al Rey con los nombres de los próximos encarcelados porque volveremos a hacerlo», remató. Ciudadanos calificó el 20-S de «día infame».