Rodríguez quiso «restablecer la dignidad» de la Diputación

SILVIA ELÁ VALENCIA.

El pleno extraordinario que tuvo lugar ayer en la Diputación de Valencia tenía un único punto del día: La renuncia de Jorge Rodríguez como presidente provincial. Pablo Seguí, portavoz del PSPV y del Gobierno, quiso agradecer a Rodríguez el trabajo realizado y no dudó en afirmar que en todo momento se ha buscado «restablecer la dignidad de la institución».

Seguí, incidió en la idea de que el Ejecutivo «pone en positivo» la gestión de estos tres años de legislatura pese a la detención de su presidente. Unas declaraciones que despertaron las críticas del PP.

Mari Carmen Contelles, portavoz del PP en la Diputación de Valencia, desveló que la promesa de desmantelar Divalterra no ha partido ni del PSPV ni de Compromís sino desde Izquierda Unida y València en Comú. Contelles remarcó que ha sido «la condición para apoyar al nuevo presidente» y que este movimiento va a tener la consecuencia de que 700 personas terminen despedidas. La portavoz popular consideró que el día de la detención de Rodríguez se produjo un «punto de inflexión» que dejó al «cazador cazado» y «entre rejas» y a los «azotes de la corrupción, los azotados por ella» por «presunta malversación y prevaricación» y no por «unos contratitos», en alusión a PSPV y Compromís.

Por su parte, Mamen Peris, portavoz de Ciudadanos en la institución provincial, destacó que esta es «una situación excepcional» y señaló que consideran que «se necesitan soluciones también excepcionales». Por ello, Ciudadanos propuso «un Gobierno de transición en la Diputación en el que estén todos los partidos políticos representados».

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