Rodríguez Piñero avala el pacto con Mercosur a pesar del rechazo de Compromís

La eurodiputada del PSPV defiende que es un acuerdo «beneficioso» aunque los citricultores valencianos se oponen

A. DE JUAN

En un desayuno informativo celebrado ayer, la eurodiputada del PSPV, Inmaculada Rodríguez Piñero quiso enviar un mensaje tranquilizador a los citricultores de la Comunitat y aseguró que globalmente el acuerdo entre la UE y Mercosur es «positivo»para los valencianos. Sin embargo, la Unió de Llauradors mantuvo su negativa al acuerdo de la UE con Mercosur, organización que integra a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. La asociación cree que supondrá una nueva «amenaza» a los productores valencianos y afirmó que este acuerdo pretende que entren 60.000 toneladas anuales «sin ningún tipo de aranceles». La posición contraria de La Unió la comparte Compromís, socio del Consell del PSPV. La titular de Agricultura, Mireia Mollà, ya aseguró días antes que el acuerdo es una «agresión al campo valenciano». La consellera de Compromís acusó a Piñero de ir «en contra del sector agrario alimentario valenciano».

La europarlamentaria socialista anunció que le ha trasladado a la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, la necesidad de que Mercosur sea «dinámico y flexible», en base a la evolución del mercado, e incluya cláusulas de salvaguarda bilaterales que actúen con carácter preventivo, antes de una «posible crisis» de un sector «sensible» como el de la citricultura española. Además, Piñero demanda que la Comisión Europea (CE) tenga la posibilidad de trabajar de oficio para que los costes no recaigan en los productores.

Rodríguez Piñero explicó que aunque sea un acuerdo «positivo», los pactos hay que verlos desde una perspectiva en «conjunto». Añadió que los principales sectores valencianos soportan aranceles «muy altos» desde el 35% del textil o el calzado, hasta el 20% de la cerámica o el 18% en el caso del mueble, aranceles que, aseguró, quedarían «reducidos en su mayoría a cero» en diez años.

La socialista reconoció que el producto que podría verse más perjudicado es el zumo, fundamental para nivelar las campañas de producción. Frente a ello, defendió la posible implantación de un mecanismo de «subvención a la naranja».