Ribó mantiene el sueldo íntegro a la concejala tránsfuga de Ciudadanos

La exconcejala de Ciudadanos en Valencia, Dolores Jiménez. / LP
La exconcejala de Ciudadanos en Valencia, Dolores Jiménez. / LP

Jiménez argumenta su salida de Cs para ser no adscrita por las «formas de la vieja política» del grupo naranja en el Consistorio de Valencia

BURGUERA VALENCIA.

El transfuguismo no tiene consecuencias económicas en el Ayuntamiento de Valencia. La concejala de Ciudadanos de Valencia María Dolores Jiménez, a la que su partido abrió un expediente de suspensión cautelar de militancia a finales de noviembre, anunció ayer que deja la formación. La edil pasa a ser una no adscrita y lo hace, según ella, por las «formas de la vieja política» que atribuye a la formación naranja que en el Consistorio lidera Fernando Giner. No obstante, quizá para no perder contacto con ese pasado añejo que tanto critica, Jiménez ha peleado y conseguido que su fuga con el acta de concejal bajo el brazo no tenga un castigo económico para ella. La concejala habló con el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y la conversación ha dado sus frutos, pues la edil, ya exciudadana, continuará cobrando el sueldo íntegro que recibía como miembro del grupo municipal de la formación naranja.

Jiménez afirmó ayer en declaraciones a la Agencia Efe que mantiene su acta de edil para «seguir trabajando» por los valencianos, lo que les costará a los valencianos más de 66.000 euros al año, unos 3.000 euros mensuales netos si se reparten en catorce pagas. Fuentes vinculadas a Ciudadanos indican que el mantenimiento de su sueldo se lleva al plenario del Ayuntamiento de Valencia a propuesta de alcaldía.

La tránsfuga había denunciado falta de coordinación entre los miembros del grupo municipal de Ciudadanos y había acusado a sus propios compañeros de impedirle trabajar y de que se hacían cargo de iniciativas sobre seguridad ciudadana que tenía asignadas. En concreto, Jiménez señaló directamente al concejal Narciso Estellés, persona de la máxima confianza del portavoz Fernando Giner, con quien en las últimas semanas ha tenido duros enfrentamiento. La edil venía arrastrando una mala relación con la cúpula del partido en Valencia desde hace tiempo aunque los últimos acontecimientos parece que han sido la gota que ha colmado el vaso. Jiménez ya estuvo a punto de renunciar a continuar siendo representante del partido naranja en febrero de este año después de que dimitiera el concejal Santiago Benlliure, con el que tenía una buena relación. Además, ya había barajado con pasarse al grupo mixto y dejar de formar parte del partido naranja. El secretario de Organización de Ciudadanos, Fran Hervías, frenó la salida de la concejala y desde la dirección autonómica trataron de quitar hierro a una cuestión que podía tener importantes consecuencias para un grupo que forman seis representantes y que ha tratado de capitalizar la acción de la oposición aprovechando que en el PP nueve de los diez ediles se encuentran investigados.

Jiménez había dejado en suspenso su decisión hasta hablar con el alcalde y conservar el salario

El Ayuntamiento de Valencia celebró ayer su junta de portavoces, donde se debatió cuál será la situación de la tránsfuga tras abandonar Ciudadanos y pasar a ser una concejala no adscrita con un recorte de derechos a la hora de realizar mociones, interpelaciones e intervenciones en los plenos. Jiménez sostuvo que tomó esta decisión, «sobre todo por las formas tristes» con las que la han tratado en Ciudadanos, que le abrió un expediente disciplinario sin informarle. Desde Cs se apuntó ayer a que Jiménez ni siquiera presentó alegaciones o intentó paralizar ese expediente. La edil afirmó ayer que ya ha presentado la documentación para formalizar oficialmente su salida de Cs en el seno del Consistorio. Fuentes municipales aseguran que ya había mantenido alguna conversación con el entorno de la Alcaldía para conocer cuál sería su futuro, principalmente en el sentido económico.

«Dejo Ciudadanos sobre todo por las formas pero también por mis hijos, que me veían todos los días en los medios, diciendo que tenía un expediente disciplinario y yo sin saberlo», indicó, a la par que hizo hincapié en que ha sentido «indefensión, por no tener ni idea y ni siquiera tener el expediente».

Jiménez, que pasará a ser concejala no adscrita, ofrecerá hoy una rueda de prensa en el Ayuntamiento para explicar los motivos que le han llevado a tomar esta decisión. Dice que mantiene el acta de concejala por «un compromiso» con sus hijos: «Quería que la gente joven viera que hay políticos que venimos a trabajar honradamente».