El Rey supervisa en Bétera el mayor ejercicio de Policía Militar de la OTAN

Felipe VI en la base militar de Bétera, esta mañana./Damián Torres
Felipe VI en la base militar de Bétera, esta mañana. / Damián Torres

Felipe VI asiste en la base valenciana al mayor ejercicio internacional de Policía Militar

J. A. Marrahí
J. A. MARRAHÍValencia

Más de 800 militares de 16 países de la OTAN, 150 vehículos, 30 perros adiestrados... Las cifras muestran la magnitud del ejercicio militar Ángel Guardián, celebrado esta semana en la base Jaime I de Bétera y al que asistió este jueves el Rey de España, Felipe VI. Las maniobras, con carácter anual, son el entrenamiento de referencia para miembros de Policía Militar de todo el mundo. Mediante la recreación al milímetro de situaciones reales en zonas de conflicto, los militares se ponen a prueba, pulen posibles fallos y perfeccionan su capacidad de respuesta entrenándose con situaciones de riesgo que han sido importadas de la experiencia real.

El monarca llegó sobre las 10 horas en helicóptero desde Madrid y fue recibido con honores militares en la base. Entre incesantes detonaciones de armas de fogueo o el vuelo de aeronaves, el Rey fue testigo directo del «gran realismo» de los escenarios desplegados. Así lo expuso, personalmente, a algunos participantes a los que felicitó por su esfuerzo. En su visita de casi tres horas a la base estuvo acompañado por el Jefe de Estado Mayor del Ejército, Francisco Varela Salas, y el jefe del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, Francisco Gan.

Entre los simulacros, Felipe VI contempló la reacción de un perro adiestrado ante un insurgente que abre fuego, la operación contra un grupo de terroristas que fabrica explosivos con gas mostaza o la evacuación de una autoridad militar tras producirse disparos en un mercado abarrotado. También supervisó el entrenamiento en el que una treintena de policías militares disuelven una manifestación violenta ante un centro de desplazados.

Los simulacros de Valencia se convierten en referente para la Alianza, con 16 naciones participantes

Las unidades de Policía Militar se encargan de velar por la seguridad de bases, instalaciones y autoridades, tanto en territorio nacional propio como en los países donde se producen despliegues o misiones. A grandes rasgos, sus miembros son militares que velan por otros militares. Pero sus capacidades van más allá de la mera escolta o la guardia de entradas y accesos.

Es clave el trabajo de los guías caninos con perros que detectan droga o explosivos. También intervienen en cualquier incidente interno, por ejemplo robos o peleas entre miembros del Ejército, y en los accidentes militares. Bétera es sede el Batallón de Policía Militar I y algunos de sus integrantes protegen hoy en Irak la base española de Besmayah y a los allí desplegados.

'Ángel Guardián' pule la respuesta de los militares con situaciones reales vividas en zonas de guerra