El retroceso del PP en las encuestas revaloriza los puestos de salida en sus listas electorales

Casado junto Nuñez Feijóo, ayer en Santiago./EFE
Casado junto Nuñez Feijóo, ayer en Santiago. / EFE

Los populares explicarán provincia a provincia la llamada al voto útil para taponar las fugas de electores a Cs y Vox

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

«Nadie se va a quedar atrás». Esta fue la garantía que Pablo Casado trasladó a sus diputados el martes en la última reunión del grupo parlamentario en esta legislatura. Quienes asistieron al encuentro saben del pronóstico poco generoso que arrojan algunas encuestas para los populares y asumen que, si el 28 de abril el PP pierde buena parte de sus 134 escaños y se hunde incluso hasta los 80, «habrá muchas menos plazas que repartir» en el Congreso. En resumen, que no todos los que esta semana se despedían en el hemiciclo podrán repetir pasadas las elecciones. Y esa circunstancia ha disparado el valor de los puestos de salida en las listas electorales, los que te aseguran un sillón en la Cámara baja.

Muchos diputados tradujeron el mensaje de tranquilidad de Casado como la promesa de un hueco en las candidaturas para el 28-A y el 26-M o un cargo tras los comicios allí donde el PP gobierne. Pero también advirtieron sobre la particularidad que presentan las próximas convocatorias de elecciones, que, concentradas en menos de un mes, no permiten rescatar, por ejemplo, para Europa, a aquellos que no hayan conseguido un puesto en el Congreso. «Esta vez hay que elegir: o vas en las listas para las generales o vas en las autonómicas o en las europeas», subrayaron fuentes populares.

El 25 de marzo quedarán resueltas algunas dudas. Ese día concluirá el plazo para la presentación de las candidaturas de las elecciones del 28 de abril. Y será en plena campaña de las generales -entre el 17 y el 22 de abril- cuando los partidos tengan que registrar las listas para los comicios del 26 de mayo. En las filas del PP dan por sentado que Casado aprovechará este momento para conformar sus propios equipos en el Congreso y el Senado. Entienden que habrá importantes cambios en los grupos parlamentarios, pero confían en que no se desperdicie la «experiencia» de los exministros y cargos de los gobiernos de Mariano Rajoy ni se «purgue» a los no afines. Algunos, como Celia Villalobos, ya se han despedido de la política.

Bajar a la arena

«No creo que haya purga, cuando uno está en la oposición necesita más que nunca la contribución de todos», sugería esta semana un veterano del PP. Esta reflexión adquiere mayor relevancia en estos comicios, porque los populares se enfrentan a una doble competencia, la de Ciudadanos y Vox, y el partido se va a ver obligado a movilizar a todos sus efectivos -a las organizaciones territoriales, pero también al candidato del último municipio- para poner freno a la fuga de electores.

Los populares se disponen a aprovechar su amplia estructura para advertir provincia a provincia, casi puerta a puerta, de los riesgos que acarrea la división del voto de la derecha. «Está bien que Pablo (Casado) pida en su discurso aglutinar los apoyos en el PP -argumentan fuentes de la formación conservadora-, pero esa llamada a abandonar la idea de Ciudadanos o Vox sólo será eficaz si vamos a los pueblos y contamos por qué».

En aquellas circunscripciones pequeñas, sobre todo en las que reparten menos de cinco diputados, argumentarán que las papeletas de Rivera y Abascal restan fuerza al PP sin que se traduzcan necesariamente en escaños. En definitiva, explicarán cómo el sistema electoral penaliza a los partidos de menor tamaño de ámbito nacional, de manera que «aumentan las posibilidades» de que el voto a estas formaciones acabe beneficiando justo al rival contrario. En este caso, a la izquierda.

El doctor en Ciencias Políticas José Fernández-Albertos certifica, como regla básica de la Ley D'Hont, que, en términos de representación, siempre es más favorable «mantener los votos agrupados». Pero, una vez que ya están divididos en tres y en las actuales circunstancias, coincide con el politólogo Pablo Simón en la dificultad de hacer estas estimaciones. Ambos apuntan que todo dependerá del porcentaje de apoyos que obtengan Ciudadanos y Vox, porque de estar en torno al 15%, podrían dejar de estar penalizados por el sistema.

Fernández-Albertos no descarta, en todo caso, que los argumentos de los populares puedan permear en algún sector del electorado dispuesto a dar un voto «estratégico». Sin embargo, llama a tener en cuenta que puede haber otro tipo de votante que apueste por una opción más «expresiva». En este sentido, Simón señala un obstáculo con el que se topará el equipo de Pablo Casado: Vox ha empezado ser percibido como un partido «electoralmente viable» tras las elecciones andaluzas. En el PP hay quien admite el argumento: «Eso nos obligará a un mayor esfuerzo explicativo».

Rescate gratuito de los planes privados

El presidente del PP, Pablo Casado, se comprometió ayer a «blindar» los planes privados de pensiones o los planes de ahorro para que, en el momento de su rescate, no tengan que pagar impuestos. Además, planteó nuevas bonificaciones para la compra de vivienda habitual. «Claro que esto tiene un coste económico», admitió en un acto en Ferroll, «pero, ¿y el beneficio para una persona de clase media y trabajadora que está pagando una vivienda habitual, no solo con el objetivo de no pagar un alquiler, sino también para que sus hijos puedan disfrutarlo?».