Otro pulso entre Valencia y Génova

Elena Bastidas. /
Elena Bastidas.

La presidenta del PPCV apuesta por la exalcaldesa de Alzira mientras que Casado quiere que la número uno sea de su confianza | La elección entre Hoyo y Bastidas para la lista al Congreso, nuevo punto de fricción

HÉCTOR ESTEBANVALENCIA.

La elección de María José Català como candidata del PPCV a la alcaldía del Ayuntamiento de Valencia fue un punto de debate entre la dirección nacional de Pablo Casado y la regional de Isabel Bonig. En la entrevista publicada ayer por este periódico, la líder de los populares valencianos reconoció que la fumata blanca a favor de la exalcaldesa de Torrent se produjo tras una conversación larga y tendida. Una decisión madurada y compleja que evidencia que se llegó al punto de acuerdo tras un tira y afloja evidente. Con otros candidatos encima de la mesa, como reconoce la propia Bonig, al final se optó por la figura de Català.

El mismo debate se va a dar con la elección del cartel electoral para las generales del 28 de abril. De Madrid y de Valencia hay un camino de ida y vuelta de recomendaciones y consejos sin llegar todavía a un acuerdo. Lo único que parece asegurado es que el número uno tendrá nombre de mujer pero habrá que determinar si será el de Belén Hoyo, la apuesta del presidente nacional y una de las personas de su entera confianza, o la cabeza de lista será Elena Bastidas, que es la persona que quiere Bonig para liderar el proyecto. La elección es clave porque la candidata será fundamental también para las autonómicas debido a que la mayoría de los actos en la provincia de Valencia serán conjuntos.

En la entrevista publicada por LAS PROVINCIAS, la líder de los populares valencianos, al ser preguntada por las posibilidades de que Belén Hoyo sea la cabeza de lista por Valencia, señaló que la actual diputada tendrá un puesto de responsabilidad, aunque inmediatamente puso sobre la mesa el nombre de Elena Bastidas y reivindicó el papel de la exalcaldesa de Alzira en el Congreso de los Diputados.

Además, Bonig considera que Hoyo es una persona mucho más de partido, recordó que ya la puso de número dos en la lista al Congreso e insinuó que la experiencia de Bastidas en la política municipal podría ser un plus a la hora de arrastrar el voto en los próximos comicios.

El debate entre la elección de Hoyo y Bastidas puede ser un punto de roce más entre la dirección nacional y la regional, y seguramente dará para una nueva conversación larga y tendida entre Bonig y Casado en los próximos días. La presidenta del PPCV asegura que siempre está dispuesta a escuchar consejos de Madrid, pero considera que en la decisión debe pesar su posición en el PPCV. La experiencia de Català, y en mayor medida la imposición de Emilio Bascuñana como candidato a la alcaldía de Orihuela destilan que la posición de Bonig ante Casado no es todo lo decisoria que querría la presidenta de los populares.

Al margen del pulso por Hoyo o Bastidas, en un futuro no muy lejano se esperan también nuevas diferencias por la confección de listas autonómicas. Bonig ha sido muy transparente: «Por regla general Català y César Sánchez no tienen que ir en las listas autonómicas, estarán donde tienen que estar». Una posición firme y rotunda que tendrá que esperar a contar con la aprobación de un Casado que tiene peso en todos los movimientos.