Puig justifica ahora que Sánchez se olvide de las inversiones prometidas

Puig junto al presidente de la AVL, Ramón Ferrer, y el conseller de Cultura, Vicent Marzà. / lp
Puig junto al presidente de la AVL, Ramón Ferrer, y el conseller de Cultura, Vicent Marzà. / lp

El jefe del Consell se escuda en que el Gobierno está en funciones para no exigirle que garantice los 1.400 millones destinados a la Comunitat

Juan Sanchis
JUAN SANCHISValencia

Ximo Puig fue contundente el día del cierre de la campaña electoral. Exigió a Pedro Sánchez que volviera a presentar los presupuestos que había elaborado para 2019 y que incluían inversiones por valor de 1.400 millones para la Comunitat. El lunes el presidente de la Generalitat dejó de lado esa rotundidad después de que, tal y como publicó LAS PROVINCIAS, el Ejecutivo haya decidido mantener la prórroga de las cuentas públicas durante todo el año en lugar de volver a presentar las que fueron rechazadas en febrero.

¿El motivo? Todavía no hay gobierno en España y no está claro cuando lo habrá ni en qué condiciones. Eso sí, Ximo Puig aseguró que en el momento que se constituya un nuevo ejecutivo plantearán todo lo que han reivindicado desde la Comunitat. En opinión del jefe del Consell, «no por mucho correr se llega antes».

Català exige a Puig que no pretenda pagar su deuda con Sánchez «a costa de los valencianos»

La decisión del Gobierno de Sánchez de continuar con las cuentas prorrogadas deja en el limbo las inversiones de 1.400 millones de euros incluidas en los presupuestos rechazados. La reivindicación de esta cantidad fue uno de los argumentos centrales de los socialistas valencianos durante la última campaña electoral. Los candidatos del PSPV recriminaron en reiteradas ocasiones al PP y Ciudadanos que su bloqueo en el Congreso había impedido la ejecución de estos proyectos.

Esta aparente disparidad de criterios no pasó desapercibida al resto de partidos políticos. El alcalde de Valencia, Joan Ribó, en su cuenta de Twitter recriminó a socialistas y a PP que «no se muestran a la altura de lo que necesitamos en Valencia. Defendamos lo que nos corresponde por justicia» y pidió el respaldo para Compromís.

Para el vicesecretario general del PP valenciano, Rubén Ibáñez, «las promesas de Pedro Sánchez con la Comunitat Valenciana siempre se traducen en incumplimientos». Ibáñez añadió que «ha sido una nueva tomadura de pelo hacia los valencianos, puesto que, pese a que en las elecciones del 28-A obtuvo más escaños y debería estar reforzado, prorrogará hasta el final los presupuestos de 2019 y por tanto esas inversiones no se verán por ningún lado».

El presidente de la Generalitat dice a Podemos que habrá gobierno progresista con o sin ellos

La candidata a la Alcaldía de Valencia por el PP, María José Català, reclamó el lunes a Sánchez y Puig que «antepongan los intereses de Valencia por encima de los de su partido y cumplan con sus compromisos de inversiones». Para Català, Valencia «necesita una alcaldesa que exija a los presidentes del Gobierno y la Generalitat que cumplan sus compromisos con la ciudad».

En concreto, Català se refirió al incumplimiento de compromisos que conlleva la prórroga de los presupuestos como la deuda de la Marina, el transporte metropolitano o las obras del túnel pasante y la estación central. Además, advirtió a Puig y al PSPV de que «no pretendan pagar su deuda política con Pedro Sánchez a costa de los valencianos» y le recordó que si es elegido presidente su «principal obligación será dar respuesta a las necesidades de los valencianos y no tapar los incumplimientos de Sánchez».

Pactos de gobierno

Por otro lado, Puig, que el lunes se reunió con el presidente de la Acadèmnia Valenciana de la Llengua, Ramón Ferrer, y el conseller de Cultura y Educación, Vicent Marzà, se refirió a que el punto de partida de las negociaciones para la conformación de un nuevo ejecutivo del Botánico es la constitución «de una mayoría progresista en las instituciones».

El jefe del Consell, que todavía no se ha reunido con otras fuerzas políticas, señaló que «no hay una prisa excesiva» y señaló, en una referencia implícita a Podemos, que habrá un gobierno de progreso con o sin esta formación.

Puig mostró su convicción de hacer un único gobierno autonómico aunque esté conformado por dos o tres partidos. En este sentido, explicó que se mostraba abierto a la inclusión de Podemos en el futuro ejecutivo, ya que «cuanto más sólido sea el gobierno y la mayoría parlamentaria que lo sustenta, mejor». Ahora, bien el jefe del Consell en funciones resaltó que «no se trata de sumar trocitos, sino de que haya un gobierno con su diversidad».

En la misma línea, indicó que las negociaciones entre el PSOE y Podemos para configurar un ejecutivo en Madrid no tenían porque condicionar el futuro Consell. Puig señaló que «el autogobierno significa autonomía en la capacidad de decisión». El presidente indicó que las resoluciones sobre el futuro de la Comunitat, «se toman aquí».