Puig cede ante Oltra y da voz también a Compromís para negociar la financiación

La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ayer. / EFE
La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ayer. / EFE

El Consell crea una bicefalia y sitúa en el Alto Comisionado que debatirá en Madrid el reparto de fondos a una persona afín al PSPV y otra a los nacionalistas

BURGUERA VALENCIA.

El Consell ha tomado una decisión salomónica en materia de financiación para evitar nuevos aquelarres políticos como el de finales de agosto, cuando el Ejecutivo valenciano se fracturó por las discrepancias entre PSPV y Compromís. Para evitar la tensión, en vez de un negociador de la financiación ante el Gobierno central habrá dos. Uno cercano a los socialistas y el otro a los nacionalistas. La solución bicéfala es similar a la tomada en la gestión de las denuncias de la violencia machista, en manos tanto de Justicia (conselleria que lidera la socialista Bravo) como de Igualdad (en manos de la vicepresidenta Oltra) tras un episodio de fricción también intenso entre los dos socios del Consell.

En una de las más recientes reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera (donde se reúnen los representantes del Gobierno y las autonomías) se decidió que cada región (todas las del régimen común) propusiera a sus representantes en una comisión negociadora del nuevo sistema de financiación. La Comunitat ha permanecido meses sin decidir quién daría la cara por parte de la Generalitat, tal y como adelantó la pasada semana LAS PROVINCIAS. El pleno del Consell aprobó ayer la creación del Alto Comisionado para la Financiación. Se ha nombrado para este órgano a José Antonio Pérez y a Rafael Beneyto.

De esta manera, el conseller de Hacienda, Vicent Soler, queda exento de tensiones directas en esta negociación, que recala en Pérez, del círculo de confianza de Puig, y Beneyto, miembro del Comité de Expertos de Les Corts para la reforma de la financiación a propuesta de Compromís. Los nacionalistas habían expresado abiertamente su desconfianza e inquietud ante la posibilidad de que el PSPV levantase el pie del acelerador de las reivindicaciones sobre la financiación, una situación que reprocharon directamente a Puig el pasado martes en el Debate de Política General.

Precisamente, en la intervención del presidente de la Generalitat en Les Corts anunció un cambio del posicionamiento de la Generalitat en todo lo relacionado con la financiación. Puig señaló que la Comunitat apuesta por una «bilateralidad no excluyente». La portavoz del Consell, Mónica Oltra, intentó explicar ayer esa críptica denominación de la estrategia del Gobierno valenciano.

«Lo que entiendo con esa idea de la bilateralidad no excluyente es que queremos tener una relación directa con el Gobierno, tener un trato singular hasta que se establezca el sistema, pero mantener una postura que incluya a las otras comunidades igualmente infrafinanciadas. Una relación de tú a tú sin perder de vista que el sistema debe reformarse para todos», señaló Oltra, quien posteriormente aclaró que «queremos las dos fórmulas, una relación de tú a tú para las cuestiones singulares de nuestro territorio, la reparación generada por la discriminación. Dependiendo de cuál sea el tema estaremos en un escenario bilateral o multilateral».

Las reclamaciones del Consell en materia de deuda histórica se han convertido en un elemento de fricción con otras autonomías, que han opinado públicamente sobre esa posible reparación (cerca de 16.000 millones de euros) y lo han hecho de manera negativa. El presidente gallego Alberto Núñez Feijóo se ha manifestado abiertamente en contra de la reestructuración de la deuda valenciana. No ha sido el único. Antes lo hicieron los socialistas andaluces y los aragoneses. El Consell, al parecer, pretende que nadie se inmiscuya en esa reivindicación y negociarla en exclusiva con el Gobierno central.

La vicepresidenta lanzó ayer un reto al presidente Pedro Sánchez en esta materia. Consideró que si el socialista consigue en los próximos meses cambiar el sistema de financiación, habrá «arreglado un 'empastre' que el Gobierno de Rajoy no pudo arreglar, o no quiso arreglar», y consideró que es la «misión de legislatura» del Ejecutivo de Sánchez. «Este gobierno debe intentarlo y conseguirlo porque ha levantado muchas esperanzas y expectativas», advirtió Oltra.

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