El presidente le había brindado su apoyo cuatro horas antes de la renuncia

Pedro Sánchez, ayer en el Senado. / efe/kiko huesca
Pedro Sánchez, ayer en el Senado. / efe/kiko huesca

Sánchez aseguró ayer tras comparecer en el Senado que Montón estaba «haciendo un gran trabajo» y que iba «a seguir haciéndolo»

JC. F. M./AGENCIAS

madrid/valencia. Pedro Sánchez trató ayer de dar un balón de oxígeno a su ministra de Sanidad. Pero sus declaraciones de apoyo a Carmen Montón, apenas cuatro horas antes de que ésta presentara su renuncia, terminaron dejando en evidencia el valor de ese respaldo.

La sucesión de acontecimientos durante la jornada de ayer arrancó con als declaraciones de Montón a primera hora en la Cadena Ser, en las que trató de defenderse de las dudas sobre su máster y consideró «injusto» que tuviera que presentar su dimisión. Eran las 9.25 horas. Las explicaciones, que trataban de ofrecer una imagen de transparencia, se acabaron volviendo en su contra porque la aún ministra no fue capaz de dar explicaciones consistentes a las razones por las que, como se supo ayer, una de sus calificaciones del máster se modificó varios meses después de que éste se hubiera celebrado.

La presión en el seno del PSOE para que la titular de Sanidad dimitiera comenzó a hacerse insostenible. Al mediodía Sánchez enviaba a su secretario de Organización y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, para asegurar que el partido y el Gobierno creía los argumentos de Montón y le mostraban todo su apoyo. Una tesis similar a la que Moncloa había mostrado la víspera tras las primeras dudas sobre los trabajos de la aún titular de Sanidad. Eran las 13.57 y el compañero de Gobierno de Montón evitaba contestar a una pregunta sobre si descartaba la dimisión de la ministra.

Dirigentes socialistas creen que su líder debía haber forzado la dimisión de Montón

Sánchez tuvo que salir en persona minutos antes de las 17.00 horas. Tras comparecer en el Senado, el líder del PSOE valoró el «extraordinario» trabajo de su ministra. Y proclamó que así lo seguiría desarrollando.

En circunstancias normales, las palabras del líder del PSOE deberían de haber bastado para zanjar el debate en su partido y salvarle la cabeza a la dirigente valenciana. No fue así, y Montón presentó su renuncia apenas cuatro horas después, dejando en evidencia el respaldo que le había mostrado el líder de su partido. Algunos cargos socialistas expresaron ayer en privado su desconcierto por el hecho de que el líder del PSOE hubiera decidido mostrar su respaldo a la entonces ministra cuando la credibilidad de sus explicaciones ya parecían obligar, como acabó siendo, a que presentara su renuncia.

Tras conocerse la dimisión de Montón, Sánchez agradeció a su hasta entonces ministra «su compromiso con la igualdad y la justicia social». «Tu decisión, valiente, te honra», señaló.

Otros cargos del PSOE consideraron en cambio que el presidente del Gobierno debía de haberse adelantado a la revelación de las últimas noticias sobre el máster y tenía que haber forzado él mismo la marcha de la ministra. «Ha perdido la oportunidad de ser él quien forzara la renuncia y ha acabado dejando que e la hicieran», señaló un cargo.

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