PP, Podemos y Compromís exigen más rigor a los socialistas

B. F. / A. D.VALENCIA.

La comparecencia del conseller de Hacienda, Vicent Soler, del pasado martes generaron ayer reacciones en Les Corts. El dirigente reconoció que cometió «un error» al anunciar que los anticipos llegarían a la Comunitat a finales de octubre o principios de noviembre, y al no haber contrastado una información que le pasaron cuando entraba a comparecer en el pleno. «Cuando entré por la puerta del hemiciclo me dieron la noticia de que el Gobierno iba a hacer las entregas a cuenta y me sentí muy contento pero luego la información no era exacta, no pude ni contrastar el dato», indicó. Además, Soler añadió que «no hay una falta de coordinación» con Hacienda, refiriéndose al anunció en Les Corts de que las entregas a cuenta se abonarían en octubre o noviembre. No obstante, indicó que habla «bastante» con ella y «si no hace más de lo que hace es porque hay un marco legal muy restrictivo».

El diputado del PP Rúben Ibáñez apuntó que la Comunitat «vive una tragicomedia con el Gobierno valenciano y el Ministerio de Hacienda», por lo que responsabilizó a Soler de la actual situación financiera del Consell.

Por su parte, el diputado de Unidas Podemos, Ferran Martínez, lamentó que el Ministerio de Hacienda desmintiese lo que, a su juicio, suponía un «balón de oxígeno». «Esto ya pasa de gris a negro, podemos decir que es una tomadura de pelo para la Generalitat y la Comunitat», señaló.

La portavoz adjunta de Compromís, Aitana Mas, calificó de «intolerable» el trato que está recibiendo la Comunitat por parte del Gobierno central en cuanto a las transferencias a cuenta de la financiación, por lo que aseguró que quieren «cifras, calendarizar» esos pagos y un compromiso «firme, no de boquilla».