Podemos y EU cierran al límite una lista conjunta para el Ayuntamiento

Las bases de las dos formaciones deberán ratificar un acuerdo que deja el tercer puesto a la dirigente del partido comunista

A. CERVELLERA

Valencia. Fumata blanca en el tiempo de descuento. Podemos y Esquerra Unida (EU) cerraron ayer un pacto para concurrir a las elecciones municipales de Valencia del próximo 26 de mayo en una lista conjunta. Las dos formaciones alcanzaron el acuerdo después de semanas de negociaciones que se habían encallado.

Los partidos mantuvieron ayer la última reunión en la que se pactó que Rosa Albert, coordinadora de EU en la ciudad de Valencia, ocupe el tercer puesto en la lista que liderará María Oliver, candidata a la alcaldía, seguida de Jaime Paulino, secretario general de Podemos en la capital de la Comunitat. El encuentro arrancó con tensión ya que desde la formación morada lanzaron, antes de comenzar, un comunicado en el que se señalaba que en un «ejercicio de generosidad» se ofrecía el tercer puesto a EU. «La confluencia está mucho más cerca», aseguraba el escrito, que incidía en que se había mejorado sustancialmente la oferta para tratar de alcanzar un acuerdo de coalición porque su prioridad es «estar a la altura del momento político en el que nos encontramos». Este gesto fue visto desde el otro partido como una herramienta de presión al inicio de la sesión.

El acuerdo al que llegaron las dos formaciones se deberá ratificar en los próximos días por parte de la militancia de los dos proyectos. Unas votaciones que apenas durarán 48 horas ya que el viernes es el último día para inscribir coaliciones en las elecciones municipales. No se descarta que la militancia de EU tumbe el pacto ya que el apoyo a esta confluencia ha bajado y en otros territorios como Madrid las bases se posicionaron en contra.

Desde el Gobierno de Valencia se ha mirado con inquietud estas negociaciones ya que saben que si no se llegaba a un acuerdo era posible que alguno de los partidos no accediese al consistorio y no se pudiera revalidar la mayoría de izquierdas. Por ello, desde el PSPV y Compromís trataron de presionar para que Podemos rebajase sus exigencias iniciales e integrase a Albert en su lista. Una estrategia que no fue bien vista por las direcciones de las dos formaciones.