Los podemistas evitan apostar por una mujer como síndica

B. F. VALENCIA.

Los podemistas no logran cuadrar sus discursos sobre la necesidad de dar más protagonismo a las mujeres en la política valenciana con el modo en que se distribuyen los puestos de máxima responsabilidad entre los dirigentes morados. La portavocía del grupo parlamentario no tiene visos de recaer en una mujer. Otra vez. Cuando Antonio Montiel se vio abocado a renunciar tras peder las primarias del partido morado, el nuevo líder del partido en la Comunitat, Antonio Estañ, anunció su intención de feminizar la portavocía podemista en Les Corts. Finalmente, acabó él como síndic. Estañ renunció a seguir como parlamentario. El grupo de Podemos está compuesto por ocho personas, dos hombres y seis mujeres. Entre ellos, Martínez Dalmau, que casi con toda seguridad irá al Consell. El otro es Ferrán Martínez, el exsenador que puede acabar ocupando la portavocía si finalmente los podemistas no consideran necesario que lo sea ninguna de la media docena de diputadas que también integran el grupo.

En cuanto a si el género de los cargos parlamentarios morados condiciona el debate interno para integrarse en la Mesa de les Corts o para designar a su portavoz, el actual secretario general de Podemos, que ayer ejerció de síndico del grupo, recordó que el Reglamento de Les Corts establece que el sexo de cada cargo de la Mesa debe ser sucesivo a partir del de la persona que ocupe la Presidencia. Sobre si «feminizarán» la portavocía del grupo, Estañ, señaló simplemente que respetarán las normas de su partido, si bien no se comprometió a nada.