El Palau gasta 127.000 euros en cambiar las luces de su salón principal

Vista de la Sala Nova del Palau de la Generalitat, con las lámparas que se van a sustituir. / txema rodríguez
Vista de la Sala Nova del Palau de la Generalitat, con las lámparas que se van a sustituir. / txema rodríguez

La Generalitat adjudica a Tragsa el encargo de manera directa después de que ninguna empresa decidiera concursar

HÉCTOR ESTEBANVALENCIA.

El Palau de la Generalitat estrenará iluminación a la vuelta de las vacaciones de verano. La Sala Nova, más conocida como el Saló de Corts, en el que se celebran las recepciones más ilustres de todas las que tienen lugar en el edificio, dirá adiós a las grandes lámparas de latón que pendían del artesonado de su techo, para entrar directamente en el siglo XXI de las luces. El proyecto, que se licitó el pasado mes de diciembre por un importe de 128.853 euros (IVA excluido) no atrajo a ninguna empresa y quedó desierto, según se desgrana en el documento en el que la mesa de contratación resuelve el expediente en el mes de marzo. Sin embargo, la legislación permite que si un contrato no recibe ofertas y existe «urgencia o emergencia» en la ejecución, la unidad administrativa que lo saca a concurso puede continuar con la contratación si echa mano de medios propios. Y eso es lo que han hecho en Presidencia. Así que un equipo de Tragsa (empresa pública estatal ) ultima estos días de agosto la instalación de la nueva iluminación que, a buen seguro, se estrenará en la próxima edición de la entrega de las Altas distinciones de la Generalitat, con motivo del Día de la Comunitat Valenciana.

Mediante una encomienda de gestión a la empresa pública del Estado por 127.135 euros, Tragsa ha asumido la ejecución del proyecto en una operación similar a las que ya se utilizó para el polémico encargo de la reforma del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat -recurrida por los constructores-. Pero a falta de medios propios,la empresa subcontrató mediante un contrato negociado sin publicidad una parte del contrato de servicios por un importe de 78.240 euros, según se puede comprobar en el portal de transparencia de la entidad. Un mes después tan sólo recibió una oferta, de la empresa Spazio VBO Valencia, que se adjudicó el contrato por 63.356 euros. El 50% de la encomienda, y máximo marcado por la ley de contratos. La Generalitat desembolsará finalmente más de veinte millones de las antiguas pesetas de manera directa en hacer realidad técnica el proyecto firmado por el estudio del arquitecto Josep Martí García. Cualquier cambio, por pequeño que sea en el interior o exterior del edificio debe ser supervisado no solo por arquitectos, sino por la dirección general de Patrimonio, que debe velar por una infraestructura que tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC).

Las lámparas que colgaba en la actualidad del techo del salón no suponían de la condiciones más propicias para la iluminación de actos, además de que estaban poniendo en peligro el artesonado de techo con su peso. La nueva iluminación, para la que también se cambiará todo el cableado, con una antigüedad superior a la remcomendable para un edificio histórico, será más eficiente y de menor consumo. Sobre todo ahora que el famoso salón en el que se celebraban las primeras sesiones de plenos de las antiguas Corts, es visitable dentro de las jornadas de puertas abiertas del Palau y las lámparas pasan encendidas más tiempo del recomendable para los frescos de las paredes que representan los antiguos brazos de la autonomía.

Tragsa ha tenido que subcontratar parte del encargo porque no tiene medios propios

Dentro del mes siguiente a la finalización de la obra, que ya se está llevando a cabo, Presidencia deberá aportar una memoria descriptiva de la actuación a Patrimonio, así como de los tratamientos aplicados y suficiente información gráfica del proceso de intervención. La empresa Spazio VBO tiene un mes para acabar la obra.