Pablo Iglesias, en busca de Expedientes X

Pablo Iglesias, en busca de Expedientes X
MARIA PICASSO I PIQUER

Como el agente Mulder, el líder de Unidas Podemos trata en esta campaña electoral de demostrar que la verdad está ahí fuera

MIKEL LABASTIDA

Hace unos años cuando a Pablo Echenique le preguntaban por las discrepancias existentes entre Íñigo Errejón y Pablo Iglesias este quiso quitarles importancia y aseguró que lo que había entre ellos era una «tensión sexual» como la de Mulder y Scully. Hoy ya sabemos, varias temporadas después, que aquella tensión de tanto usarla se rompió. Como el amor de la Jurado.

Para los no iniciados cabe recordar que Mulder y Scully eran, en una serie de televisión, agentes del FBI que investigaban los casos especiales conocidos como Expedientes X. El primero creía firmemente en los fenómenos paranormales, mientras que la segunda se mostraba escéptica ante cualquier cuestión que se escapase de la lógica. Por si alguien dudaba de qué papel encarnarían los de Podemos ellos se encargaron de asignárselos. «Nunca he sido particularmente aficionado a las teorías conspiranoicas. Si tengo que elegir, me quedo con los pies en la tierra y la sensatez de Scully», confesó en una entrevista Íñigo Errejón.

De este modo a Iglesias le correspondió el papel de Mulder. Y no le quedó tan desajustado. Al fin y al cabo ambos, político y personaje, han perseguido idénticos propósitos: desenmascarar conspiraciones gubernamentales y resolver expedientes X. Y de estos últimos en Podemos en los últimos meses ha habido unos cuantos, cualquiera diría que orquestados por extraterrestres. ¿Por qué fue necesario idear un nuevo partido en Madrid? ¿Por qué en Cantabria ha necesitado tres secretarios generales distintos y dos gestoras en apenas cuatro años de existencia? ¿Por qué no ha habido primarias en La Rioja?

LA CLAVE Político y personaje han perseguido durante años idénticos propósitos: desenmascarar conspiraciones gubernamentales

La verdad está ahí fuera. Y Mulder no cesa de buscarla con escasos resultados.

Enfadado con el mundo

El aspirante a ocupar el Palacio de la Moncloa ha regresado a la actividad política tras varios meses retirado por el disfrute del permiso de paternidad y lo ha hecho con un tono más bronco, enfadado con el mundo, se podría decir que incluso fuera de juego. Excepto cuando se puso a cambiar pañales con Pablo Motos en 'El Hormiguero', que se relajó, su actitud está siendo más desafiante, viendo fantasmas por todas partes. Incluso se ha buscado un antagonista de altura, Eduardo Inda, que bien podría adoptar el rol de El Fumador en este relato.

La campaña electoral acaba de empezar y a Pablo Iglesias le ha tocado resolver unos cuantos asuntos difíciles de explicar, como el de las ideologías de los superhéroes, en el que tuvo que echar mano de sus propios poderes para dilucidar si Superman y Batman eran de derechas o izquierdas; o el de los sentimientos que experimentan los animales, que tenía como fin protegerlos mejor en el Código Civil. No es sencillo defender algunos temas y si no que se lo pregunten a Mulder que en no pocas ocasiones se encontró solo tratando de convencer a los demás de las amenazas que nadie más veía. «Algunas veces la única respuesta cuerda a un mundo demente es la demencia», aseguraba el protagonista de la serie de FOX, que se tuvo que enfrentar a numerosas instancias superiores que entorpecían su labor, como el Sindicato, un grupo del gobierno en la sombra que buscaba oprimir cualquier investigación de los policías con todo tipo de tretas. Aquellos habrían podido incluso piratear la cámara del apartamento en el que vivía el agente del FBI.