Oltra, en el ojo del huracán de Compromís

Puig y Oltra se abrazan tras el minuto de silencio en el Palau. /JUANJO MONZÓ
Puig y Oltra se abrazan tras el minuto de silencio en el Palau. / JUANJO MONZÓ

La líder de la coalición no tiene el control sobre el grupo parlamentario, donde hay quien ya se posiciona de cara al futuro

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

En los últimos años no ha habido negociación que se precie en la que Mónica Oltra no haya tenido un papel protagonista. Su voz siempre ha tenido más decibelios que los demás en plena tormenta. Oltra no quiere quedar como una perdedora, que es el sambenito que le han colgado tras el resultado electoral del 28 de abril y durante la negociación a tres para cerrar un nuevo Botánico en el que Compromís parece que es el único que cede. La cesión es sinónimo de derrota.

Oltra alzó la voz cuando pintaba poco en la reunión con el presidente de Les Corts, Enric Morera; dinamitó la negociación del nuevo Botánico y provocó una respuesta airada de los socialistas en las palabras de Manolo Mata que no ayudaron nada para calmar los ánimos. La líder de Compromís, que ha perdido su gran oportunidad para ser presidenta de la Generalitat, no está acostumbrada a un segundo plano y tomó la palabra para marcar la pauta.

Además, Oltra tiene un problema en el Parlamento valenciano. No domina el grupo, que está en manos de los nuevos valores del partido que han iniciado una carrera de fondo para situarse como sucesores en los próximos cuatro años. Será complicado que Oltra, que llevada desde 2007 como diputada, repita como cabeza de cartel en un proyecto que necesita ser centrifugado. En esa lucha interna, ganará muchos puntos el que sepa situarse por encima del proyecto Oltra.

La diputada, en el ojo del huracán de los jóvenes, ha sido arropada por los veteranos del Bloc y los suyos de Iniciativa. La todopoderosa líder de Compromís vive sus momentos más complicados al frente de la formación y las voces críticas suenan con fuerza y esperan su momento.

Las acusaciones se cruzan. Los más ásperos con Oltra achacan a Iniciativa el batacazo en Alicante, donde Compromís tiene una vía de agua importante. En cambio, los afines a la vicepresidenta defienden que cuestiones como la política lingüística desarrollada por Marzà desde su conselleria ha hecho mucho daño y ha menguado el número de apoyos en el sur de Alicante, con Elche como paradigma principal.

Oltra ha dado un puñetazo encima de la mesa para demostrar que ella es que la que sigue con las riendas en la mano de una formación en la que cada día mas hay perfiles que ganan peso. Ceder áreas a otros partidos, bien por arriba o por abajo, que están íntimamente vinculadas al ideario de Compromís se entendería como un signo de debilidad que Oltra no está dispuesta a tolerar. Para evitar las habladurías, la vicepresidenta se revolvió durante la ronda de contactos de Morera con los portavoces de los grupos parlamentarios. A partir de ese momento, siempre meció la cuna de los suyos en la negociación.

Compromís inicia una legislatura con un matiz muy diferente a la anterior y condicionada por el papel de sus dos socios de Consell. Podemos intentará meter la cuchara en el terreno de la coalición.