Oltra eleva la exigencia a la ministra Montero para que no se hagan los recortes

La vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, ayer. / efe
La vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, ayer. / efe

El Consell admite que no tiene un 'plan B' por si un adelanto electoral corta definitivamente las transferencias desde el Gobierno central

BURGUERAVALENCIA.

La vicepresidenta del Consell y líder de Compromís lanzó ayer una advertencia a sus socios socialistas: no se va a conformar con buenas palabras tras la reunión entre el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Los econacionalistas se han agarrado a la bandera de la reivindicación de la financiación aprovechando la tibieza del PSPV ante el Ejecutivo del Pedro Sánchez y están decididos a que Puig no patrimonialice lo que se saque de ese encuentro.

Los socialistas valencianos anunciaron ese encuentro como un logro, pero Oltra ayer les elevó el listón. No se va a conformar con la foto. Quiere resultados contantes y sonantes porque el Consell está ahora mismo en alerta roja, sin liquidez tras quedar bloqueadas las transferencias. «Ante un problema cuyo diagnóstico compartimos, hay diferentes miradas sobre cómo abordarlo. Una de ellas es reivindicar ante el Gobierno de España que garantice la suficiencia financiera de las comunidades, que en definitiva es garantizar el derecho de los ciudadanos, y que transfiera lo más pronto posible esos 730 millones», señaló la vicepresidenta.

«Todos sabemos que los 730 millones de euros no será suficiente, sino que solo servirán para respirar un poco (...). Hasta que no tengamos un nuevo modelo de financiación siempre estaremos cojeando en esta comunidad, porque somos la peor financiada de España, y mientras no se tape la herida tendremos que pasar con transfusiones», explicó la portavoz del Consell, que esta semana mantuvo un pulso con el conseller de Hacienda, Vicent Soler, a cuenta de los recortes en los presupuestos.

«Sabemos que los 730 millones son insuficientes. Sólo sirven para respirar un poco», advierte Oltra

La líder de Compromís posterga cualquier recorte al resultado de la reunión entre Puig y Montero

Sobre la reunión que Puig mantendrá con Montero, Oltra insistió en que «no se ha debatido ninguna propuesta en el Consell», sino que la iniciativa la ha tenido el presidente. Un modo de señalar que, si el jefe del Consell quiere esa medalla, tendrá que ganársela.

«Nosotros iremos a proponer soluciones, tanto para los valencianos como para el resto de autonomías», relató la portavoz, quien también deslizó que espera que «ya que se nos reconoce el maltrato singular que sufrimos, también se busquen soluciones singulares por parte del Gobierno de España».

El PP andaluz protesta

Ese incremento de la exigencia por parte de Oltra a la cita entre el presidente y la ministra contrasta con el modo en que se ve ese mismo encuentro desde otras regiones. El PP andaluz denunció ayer el «sectarismo» de Montero, por fijar una reunión la próxima semana con el presidente de Comunitat para hablar de financiación autonómica, en lugar de convocar una reunión urgente del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para abordar esta importante cuestión entre todas las comunidades, como se le ha pedido desde el Gobierno de Andalucía. La convocatoria del CPFF está retrasándose desde hace un año, lo que ha propiciado que los populares lo conviertan en un caballo de batalla. No está tan claro, sin embargo, que la presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, se sienta cómoda con las arremetidas de sus compañeros andaluces para la reunión que debería servir para reivindicar una infrafinanciación que la propia Bonig también critica.

El PP andaluz carga contra el Ejecutivo de Sánchez por la reunión entre la ministra y Puig

La vicepresidenta reclama un trato singular a la Comunitat en virtud de su especial infrafinanciación

El vicesecretario de Sectores Productivos del PPA, Pablo Venzal, manifestó que la actuación del Gobierno de Pedro Sánchez está siendo absolutamente «insolidaria y sectaria». El dirigente popular andaluz resaltó que no entiende que la ministra de Hacienda esté dispuesta a mantener una reunión bilateral con los dirigentes de la Comunitat Valenciana, en lugar de convocar el CPFF, cuando desde todas las comunidades se está reclamando una solución a la financiación autonómica, ya que todas, de una u otra forma, han sufrido «agravios» desde que el actual modelo de financiación entró en vigor en el año 2009.

Oltra, por su lado, dejó además en el aire la aprobación de cualquier tipo de «contención del gasto» (en el Consell no se utiliza el término 'recortes' para evitar la comparación con la tijera que también se vio obligado a meter el Gobierno valenciano en los tiempos de Fabra cuando el Ejecutivo central de Rajoy decidió apretar las cuentas públicas durante la crisis), hasta que se sepa qué saca en claro Puig de su encuentro con Montero.

Trato especial a la Comunitat

La vicepresidenta valenciana insistió en que «el Gobierno ha de entender que no se puede dar un tratamiento igualitario a las exigencias de esfuerzo cuando no hay equidad en el reparto e fondos, y nosotros somos muy didácticos a la hora de explicar las cosas». Preguntada por la posibilidad de que finalmente no se constituya un Gobierno y se convoquen nuevas elecciones, Oltra confesó: «Ya veremos, no tengo ni ánimo ni espíritu para imaginar nuevas elecciones. Igual es que estoy en la semana posvacacional y me duele hasta verbalizarlo, ya lo pensaremos». No hay 'Plan B'. Si el acuerdo no llega antes del 23 de septiembre entre PSOE y Podemos, al Consell el futuro se torna apocalíptico.

Sobre la suficiencia del recorte previsto por Vicent Soler, la líder de Compromís aconsejó paciencia. La vicepresidenta postergó el debate (que ha propiciado la incomodidad del propio conseller de Hacienda hasta el punto de dimitir como diputado en Les Corts para centrarse en su labor en el Gobierno valenciano) hasta ver si la reunión que el presidente, Ximo Puig, tiene previsto mantener el próximo martes con la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, fructifica o incluso «llega un superabono de 500 millones de euros por maltrato financiero», ironizó. O no.