El número dos de Sandra Gómez tiene apartamentos turísticos inscritos como viviendas en el Catastro

Emiliano García junto a la candidata socialista, Sandra Gómez. / j. j. monzó
Emiliano García junto a la candidata socialista, Sandra Gómez. / j. j. monzó

Emiliano García afirma que el bloque de siete pisos turísticos posee licencia y está en el registro, además de que el IBI sería el mismo

PACO MORENO VALENCIA.

El número dos de la candidatura socialista a la alcaldía de Valencia, Emiliano García, mantiene en el Catastro una propiedad con el uso principal de residencial en la calle Barraca, 79, cuando el inmueble acoge siete apartamentos turísticos. La legislación actual obliga a modificar la inscripción dado que afecta a su valor catastral, es decir, a la cuantía final del recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Así lo aseguraron ayer fuentes del sector, al recordar que la Ley del Catastro señala en su artículo 11 la «obligación de incorporar las alteraciones de las características de los bienes inmuebles», para evitar caer en las sanciones tipificadas en el artículo 71, donde se menciona que la falta de comunicación al Ministerio de Hacienda supone una «multa de hasta 6.000 euros», indicaron.

Por el contrario, tanto el propio Emiliano García como fuentes de la propia candidatura, aseguraron a LAS PROVINCIAS que la ausencia de la inscripción en el Catastro del uso terciario, es decir, los citados apartamentos turísticos, es «un formalismo y no afecta al recibo», para apuntar incluso el argumento de que no es obligatorio.

Fuentes del sector dicen que la inscripción como uso terciario sí aumentaría el pago en el impuesto

Desde el sector señalaron justo lo contrario. «Es obligatorio e incluso sancionable porque es algo que se debe comunicar». Otras fuentes subrayaron a este periódico que «sí afecta al valor catastral», al señalar el Real Decreto 1020/1993 de 25 de junio que fija las normas técnicas de valoración. Una compleja ecuación distingue el uso residencial del terciario. A los primeros les asigna un valor de 1,00 y a los segundos, de 0,90. «Cuanto más baja es la cifra, más alto es el resultado del valor catastral», afirmaron.

El edificio está situado en el corazón del Marítimo y fue una de las primeras apuestas turísticas para recuperar el Cabanyal y el Canyamelar. «Está todo hecho en A, ahí no se ha puesto nada en negro», reiteraba el futuro concejal, para mostrar a este periódico toda la documentación en regla, en cuanto a la parte urbanística y al registro de la Generalitat para esta actividad. «No sabía que había que cambiarlo», llegó a decir en conversación telefónica, mientras desde la candidatura se citó lo que aparece en la ordenanza fiscal de Valencia, en el apartado del Impuesto de Bienes Inmuebles. «Cuando el valor de la propiedad supere los 3.726.491 euros, entonces se aplica un gravamen del 0,987%. Como no es así, tributa lo mismo que si fueran viviendas», para destacar a continuación que «al ser considerada una vivienda, no tiene ni que cambiarse en el Catastro».

Esto último fue rechazado por otras fuentes, al comentar que se trata de «una obligación legal, se mire como se mire. Y cambia el recibo final porque el valor no es el mismo». En todo caso, García aseguró que «en ningún momento ha habido intención de esconder nada, ni de pagar menos impuestos».

«Ni siquiera se ha ahorrado nada en el Impuesto de Bienes Inmuebles porque habría pagado lo mismo», aseguraron desde la candidatura. Los apartamentos tienen licencia de primera ocupación desde el 27 de marzo de 2017 y García paga unos 1.600 euros anuales de IBI.