Nuevas carteras, nuevos rencores

Oltra y Dalmau, ayer. /DAMIÁN
Oltra y Dalmau, ayer. / DAMIÁN

PSPV y Compromís escenifican en las tomas de posesión cierta cordialidad que Podemos y EU aún no logran aparentar

- Burguera
- BURGUERAValencia

Tras la tempestad de la negociación para la formación del nuevo Consell, cuyos miembros tomaron ayer posesión de sus carteras, llega la calma. Aparente. Cuatro años de tiranteces entre PSPV y Compromís dan para lograr escenificar concordia en el traspaso de carteras, que tuvo lugar de manera masiva con una excepción: la nueva Conselleria de Innovación. La sede del departamento que dirige Carolina Pascual se ubicará en la alicantina Casa de las Brujas. El traspaso se celebra hoy en Alicante, aunque estaba previsto inicialmente que se celebrase durante la tarde de ayer en la Conselleria de Educación. Carolina Pascual realizó sus primeras declaraciones en el Palau de la Generalitat, que acogió el nombramiento de los consellers. La nueva responsable de Innovación aseguró que la ubicación alicantina demuestra el «deseo del Consell de vertebrar la Comunitat». Allí estará la conselleria, pero no sus funcionarios, que continuarán en Valencia. En la sede Presidencia se reunieron todos los habidos (consellers) y por haber (sus futuros, potenciales, o aspirantes, altos cargos). A partir de ahí, se inició la ronda de de tomas de posesión y traspaso de carteras de cada conseller. Ahí comenzó la diáspora.

Cada nuevo conseller, así como los que repitieron, fueron arropados por su familia, altos cargos en funciones y, sobre todo, compañeros de siglas. Tras una legislatura mezclados, y a pesar de las tensiones, la presencia de socialistas como Manolo Mata en la renovación de Mónica Oltra no llamó la atención. Igualmente, consellers y exconsellers de Compromís asistieron al acto en el que el socialista Vicent Soler se ratificó al frente de Hacienda. Sin embargo, tanto en el Palacio de Valeriola (sede de Vicepresidencia) como en los Baños del Almirante (donde se celebró el acto de Hacienda por estar una parte de esa conselleria en obras) se echó en falta la presencia de miembros de los otros dos partidos, que desde ahora se han sumado al Consell. Esquerra Unida y Podemos aún están de uñas entre ellos. Mucho. La relación entre los podemistas y los miembros de Compromís tampoco pasa por su mejor momento. En realidad, quizá sea el peor momento desde hace años entre dos formaciones que parecían condenadas a la confluencia. El traspaso de la cartera protagonizado por el vicepresidente Rubén Martínez Dalmau, con Oltra presente, fue simplemente correcto, con escasa emotividad entre ellos. Paradójicamente, la toma de posesión tanto de Rosa Pérez Garijo (EU) como del podemista Dalmau fue en el Edificio de la Cigüeña, la sede de Transparencia. Pérez Garijo aseguró ser «incombustible», una virtud que habrá comprobado tras un fin de semana en el que Podemos ha pretendido dejarla sin conselleria. Juntos pero no revueltos tras una negociación que pone en marcha nuevas consellerias y alienta nuevos rencores.