La negociación se bloquea porque el PSPV quiere gestionar los museos

Compromís recela de la propuesta del socialista Ciprià Císcar, quien reclama para Presidencia la red museística donde se incluye el IVAM, que dirigió su hermana

BURGUERAVALENCIA.

La laxitud del pacto del Botánico en cuanto a las atribuciones de los elementos del tripartito en el nuevo Consell genera problemas de interpretación. ¿Qué diferencia hay entre Cultura y Patrimonio Cultural en el Gobierno valenciano? La distinción de esos dos términos ha encallado las negociaciones para el incipiente Ejecutivo. Compromís pretende que Cultura, incluida en la conselleria que sigue en manos de Vicent Marzà, continúe ejerciendo las competencias de los museos. Los socialistas consideran que Patrimonio Cultural, desgajado para pasar a manos de Presidencia, no debe gestionar simplemente lo relacionado con la vigilancia del patrimonio histórico, sino que debe incorporar la red museística, en la que se incluye el IVAM. Las posiciones se han enconado.

Compromís se niega al vaciado de Cultura y recela de que la negociación de esa reclamación recale, por parte del PSPV, en las manos de Ciprià Císcar, hermano de Consuelo, que dirigió el museo y está inmersa en un procedimiento judicial vinculado al IVAM.

Los socialistas consideran que Patrimonio Cultural no puede limitarse a instituciones como el Ivacor, los archivos históricos valencianos, la conservación de edificios... Pretenden mejorar las competencias del departamento que asumirá Presidencia, donde todo apunta a que será Carmen Amoraga (ya en la anterior legislatura se encargó de la Dirección General de Cultura y Patrimonio) la responsable de Patrimonio Cultural. Compromís está en contra de ese planteamiento, presentado por el socialista Ciprià Císcar. Por varios motivos, al margen del 'estético' de que sea el hermano de la exdirectora del IVAM quien maneje esa negociación. En la coalición no están dispuestos a que su conselleria realice concesiones con las competencias de la red museística, que es la 'joya de la corona' de es departamento en su vertiente cultural, el ámbito con más presupuesto y mayor lucimiento. Además, los nacionalistas consideran que el PSPV pretende esquivar el esquema de reparto de consellerias establecido en el pacto para el nuevo Gobierno autonómico. La segunda parte del Botánico establecía que los socialistas gestionarán seis consellerías, por cuatro Compromís y dos Unides Podemos. Sin embargo, para Compromís, en ese reparto se establecía que Presidencia mantendría una serie de competencias de nivel moderado, a pesar de contar con Turismo. En la coalición, se entiende como una treta del PSPV que ahora se pretenda incorporar en Patrimonio Cultural el grueso de la actividad de la antigua Conselleria de Cultura. Los nacionalistas consideran que los socialistas aspiran a contar con una conselleria doble: Presidencia, por un lado, y Turismo y Cultura, por el otro.

Rebeca Torró será secretaria autonómica de Economía y Laura Soto, número dos de Dalmau

Al margen del posible nombramiento de Amoraga, el Consell aprobará hoy más designaciones para el segundo escalón, como la de Rebeca Torró, exdirectora general socialista de Ontinyent que en su momento fue mano derecha de Jorge Rodríguez, expresidente de la Diputación. Torró será secretaria autonómica de Economía. El PSPV cubrirá su último puesto de secretaria autonómica con Laura Soto al frente de la de Arquitectura Bioclimática. Entre los candidatos a altos cargos también figura Luis Moreno, profesor universitario que se vincularía a todo lo relacionado con Innovación, mientras que la podemista Fabiola Meco ha rechazado incorporarse al Consell. Por su parte, Eva Coscollá, hasta ahora en la Dirección de Función Pública, apunta como subsecretaria de Educación.