Montero se cita con Puig y admite que la Comunitat sufrirá primero la falta de transferencias

María Jesús Montero. /Ballesteros/LP
María Jesús Montero. / Ballesteros/LP

El presidente anuncia que la reunión pospuesta por las negociaciones entre el PSOE y Podemos se celebrará «a principios de la próxima semana»

REDACCIÓN

valencia. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, anunció ayer que se reunirá con la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, «a principios de la próxima semana, posiblemente el lunes». Este encuentro, en el que se abordará el abono de las entregas a cuenta a la Generalitat, llega tras posponerse el que tenían previsto el pasado martes a causa de las negociaciones entre el PSOE y Podemos para la formación de gobierno, donde participó la ministra.

Así lo adelantó Puig en declaraciones a los medios tras entrevistarse en Madrid con la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, con la que ha tratado el problema de la resolución de los viajes del Imserso. En este sentido, el jefe del ejecutivo valenciano incidió en la necesidad de que lleguen esas entregas a cuenta para «solucionar ese problema de tesorería».

Al respecto del modelo de financiación, Puig señaló: «un gobierno en funciones sabemos que no va a ser posible que pueda desarrollar una respuesta», y lamentó que no se aprobaran los PGE de 2019 «por la alianza de las derechas y el independentismo».

«Que no se aprobara el presupuesto tiene consecuencias para el presupuesto actual de la Generalitat Valenciana, ya que se hizo teniendo en cuenta las mejoras que se producirían en los presupuestos, por tanto, efectivamente, tenemos problemas que hemos de asumir. Lo haremos sin tocar en absoluto los servicios públicos fundamentales: ni sanidad, ni educación, ni protección social, pero habrá otras partidas que tengan un aplazamiento, o partidas de difícil ejecución, que no se ejecutarán este año», manifestó.

La ministra aseveró que Murcia y la Comunitat Valenciana pueden ser las regiones españolas que antes se vean afectadas por la no actualización de las entregas a cuenta, un problema que podrían sufrir entre finales de octubre o principios de noviembre cuando las demás se verían afectadas a final de año. Montero resaltó en el Congreso que estas dos autonomías están más lejos de cumplir con el objetivo de déficit y tienen un «peor» trato del sistema de financiación autonómica, por lo que es posible que afronten problemas antes que las demás.

En medio de este panorama, los dirigentes del Botánico se instalaron ayer en el deseo de que haya paz en el seno del Consell. Si alguien tiene la culpa de algo es el PP y, si acaso, el Gobierno central, desde donde se sacuden la responsabilidad de unos recortes en los presupuestos de la Generalitat planteados por el conseller Soler, alegando una carencia de fondos. El PSPV mira hacia otro lado, Compromís arremete contra Sánchez mientras Podemos se queda en tierra de nadie.

La jornada de ayer fue intensa, si bien su repercusión para la ciudadanía resulta más que dudosa. Arrancó el curso en Les Corts con la comparecencia de Mónica Oltra, vicepresidenta primera y líder de Compromís, para dar cuenta de su plan de acción en Igualdad. Continuó el podemista Rubén Martínez Dalmau, vicepresidente segundo, para lo mismo, pero en Vivienda. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, hizo acto de presencia en la Cámara, donde no se le oye responder a la oposición desde hace siete meses. Oltra y Dalmau se centraron en sus consellerias. La líder de Compromís remató su intervención reclamando una mejora de la financiación «por imperativo político y moral». El dirigente podemista lamentó que la falta de Gobierno en Madrid lastre las cuentas valencianas.