El juez imputa a los nueve directivos salpicados por Divalterra

El juez imputa a los nueve directivos salpicados por Divalterra

REDACCIÓN VALENCIA.

Los directivos de Divalterra salpicados por el caso Alquería, la investigación por supuestos delitos de prevaricación y malversación en la que se detuvo, hace ya casi un año, al entonces presidente de la Diputación de Valencia Jorge Rodríguez, tendrán que prestar declaración como imputados los próximos días 3 y 7 de junio, según la diligencia dictada por el titular del juzgado de instrucción número 9 de Valencia.

En concreto, para la primera fecha están llamados a prestar declaración Pau Pérez Lledó, José Luis Melero Martí, María Soledad Torija Urbano y Raúl Ibáñez Fos. Cuatro días después lo harán Manuel Carot, Miguel Ángel Ferri, Salvador Femenia, Víctor Jiménez y Lucas Ferrando.

La decisión del instructor de la causa supone un paso significativo en la investigación abierta por ese juzgado. Hasta la fecha, los únicos imputados en esta investigación eran el propio Rodríguez y los otros cinco cargos de su estrecha confianza que fueron detenido durante la operación policial llevada a cabo en la Diputación de Valencia, en la empresa de la corporación provincial heredera de la vieja Imelsa y en el Ayuntamiento de Ontinyent, dirigido también por Jorge Rodríguez.

La causa investiga la contratación de altos directivos en esa empresa de la corporación provincial a pesar de la existencia de numerosos informes jurídicos que advertían de lo irregular de aquella decisión. De hecho, un informe de la Udef elaborado a partir de la información remitida por la Agencia Tributaria -y del que informó este diario- alerta del incremento de las contribuciones que esos cargos directivos de las empresas hacían a sus partidos políticos. De hecho, remarcaba que la aportación se incrementaba de forma significativa en el caso de los directivos pertenecientes a Compromís.

Entre los nuevos directivos investigados destacan los nombres de Víctor Jiménez y Lucas Ferrando, dos de los barones comarcales socialistas que Rodríguez intentó incorporar como directivos a la firma. Ferrando, secretario general del PSPV de la Hoya de Buñol, renunció a los quince días de ser nombrado. Jiménez, por su parte, presentó su dimisión pocas fechas después, como consecuencia del escándalo.