José María Llanos: «Si depende de Vox, el pacto del Botànic desaparecerá de las instituciones»

José María Llanos: «Si depende de Vox, el pacto del Botànic desaparecerá de las instituciones»

El candidato de Vox aboga por reducir impuestos y por un cheque escolar para aumentar la libertad de los padres

Juan Sanchis
JUAN SANCHISValencia

José María Llanos es profesor de Derecho Romano en la Universitat de València y ha sido magistrado en la Audiencia de Valencia durante 14 años. Su experiencia política se limita a ser presidente provincial de Vox en los últimos años. Es su primera gran campaña electoral.

-¿Por qué el salto a la política?

-Estaba desencantado con los políticos. Por casualidad, en febrero de 2014 ví el manifiesto fundacional de Vox y en ese instante me afilié online.

-¿Sabía lo que le esperaba?

-Sabía que iba a haber una exposición pública, que lo que decía Vox era difícil de digerir, pero no que iba a ser una guerra tan sucia.

-Algunas de las propuestas de Vox parecen un tanto transgresoras.

-Muchas veces han sido tergiversadas. Se ha dicho que queremos armar a la gente. No es cierto. Lo que pretendemos es que no se criminalice a las víctimas, hay que darle un contenido mucho más definido a la legítima defensa. Que si alguien entra en mi casa, me pueda defender.

-¿Cree que puede pesar su falta de experiencia política?

-Creo que es una ventaja. Se evitan los defectos, los vicios. A lo mejor lo que tenemos nosotros es una experiencia de vida que no tienen otros. Tenemos experiencia en llegar a fin de mes, en pagar a la Seguridad Social, en sacar a una familia adelante... En un momento en el que es necesaria una regeneración total de la política, la experiencia no es lo más importante.

-¿Qué puede aportar Vox a la Comunitat?

-Todo. Queremos llevar a las instituciones el clamor de la calle, la voz de los ciudadanos. Lo que pretende Vox es levantar la alfombra para destapar toda la corrupción, acabar con los chiringuitos de la ideología de género, devolver la libertad de educación a los padres.

-¿Cuál sería su primera medida si fuera presidente de la Generalitat?

-Absoluta austeridad. Haríamos una auditoría de todas las consellerias y al mismo tiempo intervendríamos en educación creando un distrito único y un cheque escolar para devolver la libertad a los padres.

-Le dan mucha importancia a la educación.

-No se puede estar adoctrinando a nuestros niños desde los tres años. Para eso proponemos un cheque escolar, para que los padres puedan decir a qué colegios llevan a sus hijos. Sea privado, público o concertado. Sólo así se consigue una mayor libertad y excelencia.

-Algunas de estas propuestas son muy similares a las del PP.

-Depende de si hablamos de ahora o de hace tres meses. Entonces ellos estaban un poco más lejos. Es cierto que establecieron el distrito único. Y eso fue positivo. Pero ahora se presenta a las elecciones de la mano de la enseñanza concertada, pero la libertad de educación va más allá.

-Si depende de Vox, ¿Puig será presidente de la Comunitat?

-Si depende de Vox, ni Puig, ni Oltra, ni Sandra Gómez, ni Podemos. Si es por nosotros, el pacto del Botànic desaparecerá del gobierno de la Generalitat.

-¿Es posible un pacto a la andaluza en la Comunitat?

-Estoy dispuesto a pactar para echar al tripartito de las instituciones, pero a lo mejor los que tienen que hacerlo son los otros con nosotros. Preferimos gobernar sin ese acuerdo porque queremos aplicar el programa al 100%.

-Otros partidos proponen adelgazar la administración. ¿Están de acuerdo?

-Tenemos estudios de que hay empresas y, sobre todo consellerias, absolutamente superfluas. Es el caso de la de Igualdad. Ahí están a sueldo, apesebradas, un montón de asociaciones que viven del cuento de la violencia de género de forma que a las mujeres, a las víctimas, apenas les llega el 5% de las ayudas. Y esa conselleria tiene cientos de millones de euros asignados. ¿Adelgazar? No, no. Estrangularla. La administración tiene que ser pequeña. Se deben garantizar unos servicios, pero todo lo demás puede ser absorbido e incluso compartido con la empresa privada.

-¿Qué planes tiene para À Punt?

-À Punt tiene que cerrarse como tendrían que hacerlo todos los medios de comunicación públicos por una cuestión casi de dignidad. Las televisiones públicas se han convertido en un instrumento de puro adoctrinamiento. Que hay que informar de historia, tradiciones... ¿No puede hacerlo una empresa privada a cambio de bonificaciones o desgravaciones? No hace falta ese servicio público, por que no es servicio público, es doctrina. Es servicio al partido de turno, sea el que sea. Nosotros no lo queremos. Lo quiere Pablo Iglesias que va contra la Constitución, que quiere acabar con la información privada para que sólo haya pública y dominar las mentes.

-¿Qué proponen en política fiscal?

-Apostamos por una importante reducción de impuestos. El de Sociedades se tiene que fijar en el 20% y en el caso del IVA tiene que haber un tipo único fijo del 21%. Hay que acabar con plusvalías, patrimonios, sucesiones y donaciones.

-¿Qué opina de la ley LGTBI y la de servicios sociales?

-Tienen que derogarse. La ley tiene que responder a la necesidad social y nuestra sociedad no las requería. Favorecen a colectivos concretos, son sectarias y crean privilegios para afianzar un caladero de votos. Además, cuando tienen esos títulos tan largos, yo me asusto, son de estados bananeros.

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-¿Cree que el catalanismo es un peligro?

-Es un peligro real. Ya está en al Comunitat después de los millones y millones en subvenciones durante décadas tanto de la Generalitat catalana como de la valenciana a asociaciones como Escola Valenciana o Acció Cultural. Están enseñando a nuestros hijos una lengua que no es la nuestra. Es terrorismo educativo.

-¿Y cómo piensan pararlo?

-Estas políticas no son de hoy para mañana. Somos serios. Habrá que revisar los libros de texto, los medios audiovisuales... Va a costar. Pero lo importante es que vamos a invertir la tendencia. Vamos a revertir todo lo que ha destrozado Marzà y todo lo que destrozó el PP desde el 95 con la traición del Majestic.

-¿Qué proponen para la Acadèmia Valenciana de la Llengua?

-La AVL es un instrumento en manos del catalanismo. Pero está recogida en el Estatut y hay que cumplir la ley. No puede desaparecer hasta que haya una modificación estatutaria, pero sí vaciarse de contenido en la medida en que lo permita la legislación. Lo que sí podemos es dar reconocimiento a la Real Acadèmia de Cultura Valenciana.

-¿Qué piensa de la infrafinanciación de la Comunitat?

-Es verdad que estamos infrafinanciados. Habrá que corregirlo, pero no se trata de decid dadnos lo que no nos habéis dado, porque dinero hay el que hay. Y no lo hay. Por eso es necesario reestructurar el modelo de estado. El problema no es que se nos deba una cantidad, el problema es que existe el cupo vasco y el navarro y los catalanes tienen lo que quieren. Esto sólo se arregla haciendo que todos los españoles seamos iguales. Acabar con el derroche, con la corrupción que supone el estado autonómico que no es más que un experimento fallido.

-Rita Corbín sonaba como posible cartel de Vox en Valencia. Ahora está implicada en una investigación por corrupción.

-Desde Vox defendemos que no hay que criminalizar a nadie antes de una sentencia. Diga lo que diga puede perjudicar a ella o al partido. Las listas no están hechas y sólo puedo decir que defendemos la presunción de inocencia y espero personalmente que salga bien de este asunto.

-El PP dice que votar a Vox puede ser votar al PSOE

-La hipocresía puede ser enorme. Que el PP diga eso cuando Rajoy con 186 diputados fue Zapatero dos. Votar a Vox supone remover el árbol, levantar la alfombra, regenerar la política. Votar a ellos es seguir en el Estado del bienestar de los políticos, en la corrupción, en la hipocresía.

-¿Cuáles son sus expectativas electorales?

-Hay un voto oculto. La gente que va a apoyarnos no lo dice. Podemos sacar tres diputados o quince. Quiero que sean muchos para revertir la situación de la Comunitat. Tres años más del tripartito pueden ser la destrucción total de la Comunitat.