La intensa primera semana del presidente Sánchez

La aceleración de la actualidad política española puede resumirse en dos pases de cartera. De Méndez de Vigo a Màxim Huerta y de Huerta a José Guirao. Tres ministros de Cultura y Deportes en 8 días. Todo un récord al que hay que sumar otro más: 6 días entre la promesa del cargo y la dimisión. Huerta ha sido el ministro más breve.EL viernes 8 de junio en el primer consejo de ministros de la era Sánchez todo eran sonrisas. El  lunes 11 el presidente toma su primera decisión de alcance, ofrecer el puerto de Valencia a los 629 inmigrantes varados en el Mediterráneo a bordo del Aquarius. Sánchez toma posiciones de cara a Europa y muestra el talante del nuevo Gobierno. Recibe más halagos que críticas.Pero el miércoles 13 llega la primera gran crisis del Gobierno a cuenta de las cuentas con Hacienda del Ministro de Cultura. Màxim Huerta creó una sociedad para pagar menos impuestos  y el Fisco consideró que entre 2006 y 2008 había defraudado cerca de 200.000 euros. La noticia salta a primera hora de la mañana y pese a que en un primer momento Huerta se defendió, toda la oposición desde todos los frentes se lanzó a exigir su dimisión que llegó apenas 12 horas después. Aquella misma tarde.La Semana ha dado incluso para otro susto con otro ministro en las portadas. Luis Planas, titular de Agricultura. La cosa se remonta a su etapa de consejero de medio ambiente en Andalucía. Un juzgado de Huelva lo acusa de no haber frenado el robo de agua en Doñana mediante pozos ilegales. Hasta dos veces ha dicho la fiscalía que no piensa imputarlo pero la causa no está archivada todavía.Primera semana de infarto en el Gobierno Sánchez. A él, al presidente, estos días lo hemos visto. El jueves se reunió en Moncloa con el primer ministro de Irlanda pero escucharlo no lo hemos oído. No hubo rueda de prensa posterior. No ha hecho ninguna comparecencia con preguntas, todavía, desde que es presidente.