Inspección de la Generalitat denuncia la falta de medios en Cambio Climático

La consellera de Agricultura, Medio Ambiente y Cambio Climático, Elena Cebrián. / DAMIÁN TORRES
La consellera de Agricultura, Medio Ambiente y Cambio Climático, Elena Cebrián. / DAMIÁN TORRES

Un informe constata que la dirección general de Medio Ambiente sufre un abandono que impide «cumplir las funciones» y ejercer sus competencias

Burguera
BURGUERAValencia

Una denuncia sobre la posible falta de diligencia en la tramitación de expedientes sancionadores en materia medioambiental ha propiciado un informe de la Inspección General de Servicio (IGS) donde se descartan irregularidades. Sin embargo, la IGS realiza una valoración que deja en mal lugar la pretendida apuesta del Consell por las políticas contra el cambio climático. Más allá de las guerras internas en la conselleria que dirige Elena Cebrián, y que se zanjaron con la cabeza cortada del exsecretario autonómico Julià Álvaro, da la sensación de que no se ha logrado poner en marcha una estructura medianamente competente, más allá del márketing político.

Posteriores iniciativas que se supone que iban en la misma línea, como es el caso de la creación de la Agencia de Cambio Climático, permanece igualmente empantanada. Su puesta en marcha quedó condicionada a la aprobación de la Ley Forestal, algo que ocurrió hace unas semanas pero que no ha cristalizado en nada todavía. En el caso de la situación de precariedad de la Dirección General de Cambio Climático, no hay excusas. Un informe de la IGS con fecha del 19 de junio deja en evidencia la falta de medios de un departamento con el que se pretendió ejemplificar el cambio de talante del actual Consell respecto a los gobiernos liderados por el PP durante los 20 años anteriores.

Los inspectores, ante a la denuncia por la tardanza en tramitar expedientes sancionadores en materia medioambiental, señalan que no aprecian «una actitud negligente» en esta Dirección General y que incluso se abren nuevos expedientes sobre los asuntos cuando no se logra fallar en los términos legales necesarios. Sin embargo, sí afirma la IGS que «los datos evidencian un problema de insuficiencia de recursos» en el área dependiente de la consellera Elena Cebrián, que desde el inicio de la legislatura ha mantenido una relación muy tirante con lo relacionado con esta materia, cuyos responsables políticos provienen de Els Verds, uno de los partidos que componen Compromís.

«En la actualidad cuentan con un plantilla que representa la mitad de efectivos de los que disponía a finales de 2011, cuando el departamento era reforzado por personal de una entidad del sector público instrumental», señalan los inspectores, quienes indican que nunca se trabajó con una planificación a medio y largo plazo. «Aunque consta que se han creado algunos empleos en la plantilla de la Dirección General de Cambio Climático, según el parecer de esta Inspección, resulta insuficiente para cumplir las funciones y ejercer las competencias asignadas», concluye en las recomendaciones, donde se insta a que Hacienda (en manos de Vicent Soler ) y Función Pública (Gabriela Bravo) «tomen en consideración las necesidades» de la dirección general. Fuentes de la Generalitat indican que lo denunciado es reflejo de «la situación de la Administración», por los recortes del pasado y la infrafinanciación, si bien fuentes anterioremente vinculadas a Cambio Climático señalan que falta «voluntad política» en el Consell.

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