La innovación empieza por el coche oficial

El vicepresidente de la AVI, Andrés García Reche. /EFE
El vicepresidente de la AVI, Andrés García Reche. / EFE

La AVI adquiere un vehículo para facilitar los viajes de su vicepresidente. La entidad mantiene esa doble sede de Alicante y Valencia que obliga a sus responsables a constantes desplazamientos

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

La Agencia Valenciana de la Innovación (AVI) continúa su particular carrera por consolidarse en el seno del Consell del Botánico como un instrumento útil para la actividad económica de la Comunitat. Su trayectoria, hasta la fecha, se ha visto eclipsada en parte por esa polémica generada a raíz del anuncio de que la sede de la entidad que dirige Andrés García Reche estaría ubicada en Alicante –un hecho que ha tratado de sortear situando allí la sede institucional en esa ciudad, y dejando en Valencia a la sede operativa y tres de cada cuatro de sus empleados–.

La vinculación con Alicante obliga a viajes permanentes para los responsables de la institución, como el propio García Reche, que posee despacho en las dos sedes, o la secretaria general de AVI, Olivia Estrella. Hasta la fecha, el que fuera conseller durante la etapa de Gobierno de Joan Lerma no había dispuesto de vehículo oficial para trasladarse de una ciudad a otra o para mantener contactos con el resto de actores vinculados a la innovación en la Comunitat. Una incomodidad que, de alguna manera, rebajaba su condición de alto cargo del Consell.

El problema, finalmente, ya se ha resuelto. La Agencia se ha hecho con un vehículo para el vicepresidente de la entidad. Un coche sacado a concurso por un precio de licitación de 30.400 euros más IVA y que finalmente ha sido adjudicado y adquirido por 25.666,62 euros, según figura en la Plataforma de Contratación del Sector Público del ministerio de Hacienda.

El vehículo, adjudicado el pasado 27 de junio, pone fin al inconveniente de transporte con el que se venía encontrando la cúpula de la Agencia. Una circunstancia que había obligado a soluciones radicales para que García Reche acudiera a reuniones del consejo de dirección de la AVI –que siempre tienen lugar en Alicante– o a participar en el Consell Valencià de la Innovació, órgano que representa a todos los sectores implicados en el ámbito de la innovación.

Viajes constantes

Esta propensión al desplazamiento por parte de los responsables de la AVI contrasta con el empeño de la mayoría de Les Corts porque la entidad se decante definitivamente por la ubicación en la capital alicantina. De hecho, en el último debate presupuestario volvió a aprobarse una petición de la mayoría de grupos de la Cámara en la que se emplazó a llevar la sede operativa de la Agencia, la que está en Valencia, a Alicante.

El empeño parlamentario choca con la realidad que admite la propia AVI -de una plantilla de 41 personas, 32 trabajan en Valencia y las otras 9 en Alicante-, que viene a justificar la situación en el hecho de que Valencia concentra buena parte del ecosistema vinculado a la innovación en el ámbito de la Comunitat.

La AVI venía dependiendo hasta la fecha de Presidencia de la Generalitat. De hecho, el nacimiento de esta entidad se interpretó como un gesto de Ximo Puig dirigido a arrebatar a Compromís las políticas vinculadas al desarrollo económico y el cambio de modelo productivo –ubicadas en la conselleria de Economía dirigida por Rafael Climent–.

Conselleria de Innovación

El organigrama del nuevo Botánico ha introducido cambios significativos. La creación de la nueva conselleria de Innovación y Universidades que dirige Carolina Pascual ha provocado que el organismo que dirige García Reche dirija de este nuevo departamento. La nueva conselleria tiene su sede también en Alicante –una decisión justificada en el objetivo de impulsar la vertebración de la Comunitat–, de manera que, de alguna manera, también se refuerza la vinculación de la AVI con esa ciudad.

Para consolidar esa circunstancia, nada mejor que disponer de un coche propio para poder desplazarse con comodidad. García Reche ya lo tiene. Ahora sólo falta dotar de más visibilidad a su labor al frente de la Agencia.