González Pons gana peso en Bruselas mientras el equipo de Casado lo quiere en Valencia

El vicepresidente primero del PP europeo, el valenciano Esteban González Pons. /J. R. Ladra
El vicepresidente primero del PP europeo, el valenciano Esteban González Pons. / J. R. Ladra

El dirigente del PP valenciano, principal aspirante a asumir a final de año la presidencia de los populares europeos

JC. FERRIOL MOYA VALENCIA.

El alemán Manfred Weber, jefe del Partido Popular Europeo (PPE) en la Eurocámara y aliado de la canciller alemana Angela Merkel, anunció este miércoles su candidatura para optar a la presidencia de la Comisión Europea en 2019. Los líderes del PPE, la familia política con más representantes en las instituciones europeas, decidirán el 8 de noviembre en Helsinki su cabeza de lista ('Spitzenkandidat') para las elecciones europeas de finales de mayo. Y Weber parte, gracias al respaldo de Merkel, con la etiqueta de favorito para convertirse en el sucesor de Jean-Claude Juncker.

Si Weber se confirma como candidato de los populares europeos para optar a la presidencia de la Comisión, las consecuencias pueden afectar de forma directa al vicepresidente de los populares europeos, el valenciano Esteban González Pons. En tanto que vicepresidente primero del PPE, el eurodiputado valenciano es, de partida, el más serio aspirante para asumir, desde el mismo mes de noviembre, la presidencia interina del grupo popular. González Pons ejercerá en principio esa labor hasta la celebración de las elecciones de mayo, lo que de por sí ya supondría reforzar de forma destacada su peso en la Eurocámara.

Al mismo tiempo, el dirigente valenciano se convertirá de esta manera en el mejor situado para mantener ese puesto tras los comicios del 26 de mayo de 2019, incluso en el caso de que no encabezara la lista de su partido en los comicios europeos -puesto que parece reservado para la exsecretaria general, Dolores de Cospedal-. El presidente nacional del PP, Pablo Casado, negocia estos días en Viena el apoyo de su partido a la candidatura de Weber. Y una de las contrapartidas -así lo reveló La Vanguardia- es, en principio, el respaldo a González Pons como presidente del PP europeo, en tanto que Cospedal asumirá responsabilidades en la Mesa de la Eurocámara.

El entorno del presidente nacional del PP insiste en que el eurodiputado es la mejor opción a la alcaldía

Y esa es la clave que puede tener trascendencia para el horizonte político valenciano más inmediato. Pese a que asumir de forma interina la presidencia del grupo popular europeo obligará a González Pons a dedicar más tiempo si cabe a su labor política en Bruselas, el nombre del dirigente valenciano sigue sonando con fuerza, en Valencia y en la calle Génova, como aspirante a la alcaldía de la capital. Los plazos para la designación del cartel electoral de los populares al cap i casal se acortan y la presión del entorno de Casado sobre el presidente nacional para que González Pons opte formalmente a la alcaldía es cada vez mayor.

El dirigente valenciano siempre ha estado considerado de forma unánime en su partido como la mejor opción posible para tratar de recuperar para el PP de Valencia la alcaldía de la capital. Tras el impacto del caso Taula, que ha dejado a la gran mayoría de concejales populares de Valencia a un paso del banquillo, las miradas del PP regional y las de Génova se han dirigido con reiteración hacia el eurodiputado. Y ni tan siquiera la reiteración de sus negativas a asumir esa responsabilidad han impedido que se le siga considerando, con diferencia, como la mejor opción posible.

Asumir en noviembre una responsabilidad tan destacada como la presidencia en funciones del PP europeo le aleja, sobre el papel, de ese cartel electoral. Pero todo hace indicar que la designación del candidato a Valencia será mucho antes -se especula con este mismo mes o el de octubre- y las voces de Génova que trasladan a Casado en que no hay opción mejor a la alcaldía que la de González Pons son cada vez más insistentes. De hecho, en el entorno de la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, se da por hecho que en el caso de que González Pons mantuviera su negativa a optar a la alcaldía -asumiendo que es la mejor opción posible-, la única alternativa pasaría por elegir a un independiente para optar a la alcaldía. La propia presidenta regional ha admitido en diversas ocasiones que había iniciado ese proceso de búsqueda de un cartel electoral para su partido en la capital, aunque su entorno reconoce que la opción González Pons es la preferida.

De hecho, algunos dirigentes nacionales del PP consideran que la opción de González Pons es innegociable. Se especula incluso con la posibilidad de que el dirigente valenciano pudiera formar parte de las dos candidaturas -al Parlamento Europeo y a la alcaldía de Valencia-, dado que no existe incompatibilidad entre ambas. Otra cosa es que, en el caso de asumir responsabilidades en Bruselas, González Pons no podría mantener cargo alguno en la política local.

El dirigente valenciano mantiene mientras tanto su labor como vicepresidente del PP europeo. De hecho, tal y como informó ayer este diario, los eurodiputados del PP han impulsado ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo que esta institución estudie si la avenida del Oeste está sufriendo un aumento de la contaminación.