El Gobierno dice que el Rey cumplió con su obligación en su mensaje tras el 1-O y pide a Torra que no le vete

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez./EmiIio Naranjo (Efe)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EmiIio Naranjo (Efe)

Considera que si la Generalitat no desea volver a invitar a Felipe VI «será un problema no para el Rey, que no recibe por ello ningún menoscabo, sino para Cataluña»

EUROPA PRESSMadrid

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha subrayado este viernes que el Rey Felipe VI «cumplió con su obligación el día que hizo su declaración solemne», en alusión al mensaje del pasado 3 de octubre que el presidente catalán, Quim Torra, esgrime para no volver a invitar a ningún acto al jefe de Estado.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Celaá ha dicho que si la Generalitat no desea volver a invitar a Felipe VI «será un problema no para el Rey, que no recibe por ello ningún menoscabo, sino para Cataluña, porque significará que la Generalitat no representa a la totalidad de Cataluña».

Para la portavoz del Ejecutivo, el 3 de octubre el Rey «cumplió con las obligaciones constitucionales que tiene la Corona» y «afirmó el poder de las instituciones españolas».

Todo ello después de que Torra haya anunciado este viernes que acudirá esta noche a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo en Tarragona, a la que irán tanto el Rey como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero que no volverá a participar en ningún otro acto convocado por la Casa del Rey, dado que el monarca no se ha disculpado.

Celaá ha recalcado que el Gobierno «jamás ha hecho política con un acontecimiento como éste» y no piensa hacerlo. Pero además, ha destacado que el Ejecutivo quiere iniciar la «normalización» con las autoridades catalanas y que aspira a la «reciprocidad».

«La normalización democrática que propone el Gobierno debe ser respondida por la normalización democrática que apetezcan otras comunidades autónomas», ha dicho.

Tender la mano tras el 155

Con ese mismo argumento, el deseo de «iniciar la cura» y emprender «el camino de la distensión» con Cataluña, ha evitado hablar de gestos de reacción del Gobierno al anuncio de Torra sobre el Rey. Ha subrayado que, en este conflicto con el independentismo catalán, el Estado ha demostrado ser la parte «fuerte» y a la que corresponde, por tanto, «tender la mano».

A la ministra de Educación se le ha preguntado si el veto impuesto por la Generalitat al monarca puede afectar a la entrevista que Pedro Sánchez y Quim Torra han fijado para el próximo 9 de julio en el Palacio de la Moncloa, en el marco de la ronda con los presidentes autonómicos que iniciará este lunes Sánchez con el lehendakari vasco, Iñigo Urkullu.

Celaá ha insistido en que el Ejecutivo está empeñado en la «distensión» de las relaciones con la Generalitat. «Todo irá institucionalmente como se deba hacer», ha añadido.

Con respecto a la agenda de ese encuentro entre Sánchez y Torra, ha señalado que se tratará de una reunión «abierta» en la que el Gobierno «escuchará y planteará sus puntos de vista». Y lo que espera el Gobierno de esa cita es que pueda orientar futuras conclusiones y acuerdos entre las dos administraciones.

 

Fotos

Vídeos