El Gobierno catalán exige a Sánchez un verificador para la mesa de diálogo

La consejera de presidencia y portavoz del Gobierno catalán, Elsa Artidi./EFE
La consejera de presidencia y portavoz del Gobierno catalán, Elsa Artidi. / EFE

Los vicepresidentes Calvo y Aragonès y la consejera Artadi vuelven a reunirse este viernes en Barcelona

CRISTIAN REINOBarcelona

La segunda entrega de la reunión que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, mantuvo el jueves pasado en Madrid con su homólogo en la Generalitat, Pere Aragonès, y la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi, tendrá lugar este viernes en Barcelona. El objetivo del encuentro, según expresó este martes Artadi, es «concretar» los detalles de los dos espacios de diálogo, uno más institucional y otro de partidos, que ambas partes acordaron crear la semana pasada.

El comunicado conjunto de la Moncloa y del Palau de la Generalitat hablaba de mecanismos para vehicular «una propuesta política sobre el futuro de Cataluña» y para ello ambas partes valoraron la «posibilidad de establecer dos espacios de diálogo diferenciados: uno, entre Gobiernos a partir de la comisión bilateral Estado-Generalitat y, otro entre partidos, todavía por concretar».

El Gobierno central interpretó que esa mesa de partidos ya existe en la Cámara autonómica, entre las formaciones catalanas (en breve celebrarán su segunda cumbre, con la ausencia de Cs, PP y la CUP), mientras que el Palau de la Generalitat sostuvo que debería ser de partidos de ámbito estatal. La consejera de la Presidencia mostró este martes su N

Por ello, Artadi insistió en que en ese espacio tendrían que estar el PSOE y Podemos y los grupos soberanistas catalanes, aunque no rechazó la idea de que los socialistas acaben delegando su silla en el PSC. Además, reclamó la presencia de un «testigo neutral», un «verificador», según la Generalitat, que dé fe de las conversaciones y de los acuerdos para que no ocurra lo de la semana pasada, en la que sobre un mismo texto hubo varias versiones.

Sobre la figura del mediador, los independentistas han ido rebajando el nivel de exigencia. Primero pidieron un mediador internacional, luego un observador neutral y ahora se refieren en términos de «testigo neutral». Su objetivo, en cualquier caso, sigue siendo conseguir el compromiso del Gobierno central de crear un foro para discutir sobre soluciones al conflicto catalán, donde poner sobre la mesa la reivindicación del referéndum.

Todo ello, con el trasfondo de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, que las fuerzas secesionistas estarían dispuestas a permitir su tramitación. Aunque sigue sin dar su brazo a torcer, a la espera de los gestos que puedan arrancar de Sánchez.