Una fundación valenciana da voz con un debate a líderes independentistas

La exconsellera Clara Ponsatí. / afp/john thys
La exconsellera Clara Ponsatí. / afp/john thys

La Cañada Blanch reúne en Londres a una de las dirigentes fugadas y un consejero de Torra la semana previa al inicio del juicio del procés

JC. F. M. VALENCIA.

La Fundación valenciana Cañada Blanch, constituida en 1970 a partir de la donación de su patrimonio por parte del empresario de Burriana Vicente Cañada Blanch, ha organizado una mesa redonda la próxima semana, en la London School of Economics de Londres (LSE) , que bajo el título '¿Ahora qué? El futuro político y judicial del movimiento independentista catalán' reunirá a algunos de los más destacados exponentes del proyecto separatista en esa región. El debate se producirá apenas unos días antes de la fecha prevista para el inicio del juicio del procés, y que arrancará en torno al 5 de febrero.

La convocatoria por parte de esta fundación valenciana, en colaboración con la LSE, ha provocado la respuesta de un grupo de académicos, a través del Foro de Profesores -una iniciativa que pretende contrarrestar las acciones del nacionalismo catalán en el extranjero-, que se ha dirigido a la institución londinense por lo que consideran como un 'acto de apología del golpismo camuflado como debate académico', en palabras de uno de sus miembros.

En la mesa redonda promovida por la entidad que preside Juan Viña participarán, según informa en su página web la LSE, Clara Ponsatí -exconsellera de Educación con Carles Puigdemont y en la actualidad huida en Gran Bretaña-, Alfred Bosch -actual conseller de Acción Exterior del Govern que preside Quim Torra- y Aamer Anwar, abogado de la primera.

Ponsatí, que es economista y miembro de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), se mantiene fugada desde el 30 de octubre de 2017, cuando huyó a Bruselas para no comparecer ante la justicia española junto con el entonces recién destituido presidente Carles Puigdemont y tres exconsejeros más del gobierno catalán.

En marzo de 2018 el juez Pablo Llarena comunicó el procesamiento de Ponsatí por un presunto delito de rebelión, acusada de «asumir el control y ocupación de todos los centros escolares dependientes de su Consejería para garantizar su utilización para el referéndum». Poco después, el Tribunal Supremo cursó también una orden de detención europea contra ella. En los últimos meses, la exconsellera ha llegado a reconocer a lo largo de los últimos meses que el Ejecutivo catalán «jugaba a póquer e iba de farol», en referencia al fracaso de la deriva independentista.

Bosch, por su parte, es desde 2018 consejero de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia del Gobierno de Cataluña. Militante de ERC, como responsable de Acción Exterior ha sido el encargado de anunciar la puesta en marcha de una oleada de delegaciones del Gobierno catalán en el exterior, el instrumento al que se viene señalando como responsable de contribuir a que el mensaje independentista catalán llegue a los principales puntos de debate en Europa.

El escrito remitido por el Foro de Profesores recuerda a la dirección de la LSE que Ponsatí es una de las líderes del movimiento independentista catalán y una de las instigadoras del intento de secesión unilateral de Cataluña en los sucesos fatídicos de otoño de 2017. El Foro compara a Ponsatí con Puigdemont y recuerda que. al igual que éste, se ha negado en repetidas ocasiones a comparecer ante la justicia, tuvo que huir de España y tiene pendientes varios cargos por malversación de fondos públicos.

El Foro de Profesores se dirige a los organizadores del evento, el LSCE y la Cañada Blanch para recalcar que temen que Ponsatí deslegitimará a las instituciones de justicia española y lamentar que en esa mesa redonda no se cuente más que con representantes del independentismo. Y por eso, reclama incluir en ese debate a otras voces en relación con este debate

La Fundación Cañada Blanch, que figura en el registro de fundaciones como valenciana, explica que desarrollará toda actividad que su Patronato entienda en cada momento que es adecuada para «potenciar, incentivar y desarrollar la inquietud social por la cultura y la investigación en todas sus ramas», decidiendo lo que proceda al respecto desde la consideración de que se trata de una «fundación valenciana que debe tender prioritariamente a que sus actividades redunden en beneficio, prestigio o renombre de la Comunidad Valenciana y de España -como quería el fundador- con especial vocación hacia actividades en el Reino Unido».