El fiscal pide tres años y siete meses de cárcel a una conductora que causó una muerta al circular ebria, drogada y con un brazo vendado

Un tramo de la carretera donde sucedió el siniestro./ LP
Un tramo de la carretera donde sucedió el siniestro. / LP

La conductora, que apenas tenía el carné cuatro meses, chocó con el cuadriciclo en el que viajaban las víctimas

A. Rallo
A. RALLOValencia

¿Se puede imaginar una situación más temeraria al volante que una conductora novel, ebria, drogada y con un antebrazo inmovilizado a causa de la rotura de un dedo? En estas adversas circunstancias circulaba Ana Sanjuán en noviembre de 2016 cuando un choque con otro vehículo terminó con la vida de una mujer. El esposo de la fallecida resultó herido grave.

En este desfavorable escenario para cualquier actividad, más incluso en una de riesgo como es manejar un vehículo, la conductora se percató con retraso de la existencia de una curva a la izquierda, con escasa visibilidad por el arbolado, y «realizó una maniobra de giro brusca», lo que le hizo derrapar y finalmente perder el control del automóvil.

La joven fue a parar directamente contra el arcén del carril izquierdo, derrapó sobre la calzada y se empotró contra otro vehículo, el cuadriciclo en el que iban las víctimas y que avanzaba correctamente por el arcén de la vía.

Juliana falleció en el momento del accidente. Su pareja, Juan, sufrió graves lesiones. Eran la 9.10 de la mañana y la conductora había estado toda la noche de fiesta. La inexperiencia quizá también jugó en su contra ante la falta de pericia para controlar el coche. Ni siquiera llegó a pisar el freno, según la acusación particular. Apenas llevaba cuatro meses con el carné.

De inmediato, acudieron al lugar agentes de la Guardia Civil. No tardaron en percatarse de algunos síntomas extraños que presentaba la joven conductora, como el rostro pálido, las dificultades para fijar la mirada, el hecho de repetir frases... La prueba de alcoholemia confirmó lo que ya se intuía y arrojó un 0,63 y un 0,66 de miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Sin embargo, el aparato con el que se realizó la medición no tenía la correspondiente revisión en regla, por lo que los agentes, horas más tarde, le practicaron otra prueba y todavía superó ampliamente los 0,40, lo que confirmaba los valores anteriores. En ese interin, además, se le realizó una prueba de drogas. Dio positivo en cocaína. La infractora renunció a comprobar esos resultados con una analítica de sangre.

La Fiscalía considera que los hechos se encuadran en un delito contra la seguridad vial en concurso ideal con un homicidio por imprudencia y un delito de lesiones. El superviviente del choque, de 64 años de edad, sufrió múltiples fracturas y traumatismos. La aseguradora del vehículo, que estaba a nombre de la propietaria, la madre de la infractora, ya se ha hecho cargo de las indemnizaciones para los hermanos, el marido y los hijos de la víctima.

La acusación popular, en cambio, eleva la petición de pena a los cuatro años de cárcel. Además, en su escrito de calificación provisional, recoge que pocos días después del siniestro la joven colgó en su perfil de Facebook un vídeo en el que aparecía un joven al volante realizando diferentes imprudencias. El título era: «¿Conoces a alguien así?». Ella misma respondía: «Esa era yo. Jajajajaja». La mujer había fallecido sólo unos días antes.