La falta de Gobierno deja en el aire 14.000 millones para la Comunitat Valenciana

La falta de Gobierno deja en el aire 14.000 millones para la Comunitat Valenciana

La deuda histórica, la infrafinanciación, las inversiones y la tramitación de proyectos estratégicos, años parados por la inestabilidad en Moncloa

- Burguera
- BURGUERAValencia

Los frágiles apoyos de los últimos presidentes del Gobierno han supuesto un serio perjuicio para la Comunitat. Los escasos apoyos con los que contó Mariano Rajoy durante su segundo mandato al frente del Ejecutivo pospusieron reformas de calado como la del modelo de financiación, que perjudica de manera indubitable a la Comunitat. Su destitución a través de una moción de censura que convirtió al socialista Pedro Sáchez en presidente del Gobierno fue recibida con alborozo por el Consell. Sin embargo, desde junio de 2018, no llegan buenas noticias desde Madrid. La falta de un Ejecutivo centrado en resolver problemas, y no en sobrevivir, provoca que se atasquen inversiones, debates y negociaciones de importancia vital y estratégica para la Comunitat, de tal forma que cerca de 14.000 millones a corto plazo, y, a partir de ahí, un montante anual que ronda los 3.000 millones, permanecen atascados. La Generalitat reclama que se resuelva la deuda de la Marina, el Fondo de Garantía Asistencial, la aportación para la Dependencia y, sobre todo, las inversiones de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), la financiación y la deuda histórica. En unos casos, son desembolsos por cuestiones específicas, pero una nueva financiación o una inversión a través de los PGE acorde a la población mejoraría la aportación del Estado a la Comunitat a largo plazo y de manera continuada, lo que transformaría la situación financiera de la Generalitat. Sin embargo, en la capital no hay estabilidad y no hay interlocución.

Deuda histórica: 11.000 millones

El Consell (y también a través de Les Corts de manera prácticamente unánime), calcula y reclama que la prolongada infrafinanciación de la Comunitat obliga a engordar una deuda enorme que ya ronda los 47.000 millones. Los informes encargados a los expertos en las pasadas legislatura sitúan en más de 11.000 millones la cantidad que debería condonarse. Compromís dobla esa cantidad en su última reclamación al Ejecutivo central, vinculada a su apoyo a Sánchez en la investidura. Por pedir, que no quede.

Infrafinanciación: 1.300 millones

A modo reivindicativo, el Consell del Botánico incluye cada año más de 1.300 millones ficticios en sus presupuestos, una cantidad que no recibe pero que considera que un nuevo modelo de financiación debería incluir con el fin de, al menos, cubrir todo el gasto social de la Generalitat. El Consell lleva años, tanto con Rajoy como ahora, esperando el cambio del modelo. Sánchez lo pospuso nada más llegar a Moncloa por tratarse de una negociación complicada y a largo plazo.

Inversión y población: 1.400 millones

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, el pasado 3 de octubre, arrancó a Pedro Sánchez en una reunión que mantuvieron en la Moncloa la promesa de que las inversiones para la Comunitat en los PGE de este año serían acordes a su peso poblacional. El compromiso se tradujo en pasar de 700 a 1.400 millones en el proyecto presupuestario de los socialistas. Sin embargo, esos PGE no salieron adelante. Ahora mismo, se trabaja con la prolongación de las cuentas diseñadas por el popular Montoro. La provisionalidad es absoluta.

Marina, turistas y dependencia: 850 millones

En 2016, la Generalitat anunció que iba a reclamar al Gobierno central más de 300 millones de euros por gastos sanitarios. El Fondo de Garantía Asistencial debería cubrir los gastos de los desplazados principalmente turistas. Además de esa cuenta pendiente, Puig arrancó de Sánchez la promesa de condonar la deuda de la Marina, cerca de 450 millones de euros, que también quedó sin efecto tras los fallidos PGE y la posterior convocatoria de elecciones. Igualmente, queda pendiente que se regularice la aportación del Estado en materia de dependencia, que debería suponer el 50% de la inversión y que apenas alcanza el 12%, lo cual también se reclama desde la Generalitat (cerca de 100 millones más) y, ahora, por parte de los nacionalistas de Compromís en las negociaciones con Sánchez.

Vivienda, corredor y trasvases

La colaboración entre la Generalitat y el Estado es necesaria para cuestiones que van más allá de unos presupuestos. Es el caso del corredor mediterráneo, que implica a varias regiones, incluida la valenciana, y precisa de unas inversiones a largo plazo, con financiación muy compleja. En este sentido, por lo complicado del tema, la política de trasvases es tan inestable que cada inyección hídrica supone una batalla que sólo a través del Estado puede quedar regularizada, una estabilidad que también se precisa para la construcción de vivienda pública a través de convenios de colaboración anunciados en enero pero que no cristalizan.