Un millón en dos semanas, la factura del catalanismo

Desde la entrega de los Premis Octubre las tres administraciones se han lanzado a dar subvenciones a entidades catalanistas

F. RICÓS

Los Premis Octubre, en los que se homenajeó a los políticos independentistas catalanes que están en prisión o convertidos en prófugos de la justicia, fue el pistoletazo de salida para que la Generalitat, la Diputación y el Ayuntamiento de Valencia hayan protagonizado un par de semanas de desenfreno concediendo subvenciones a organizaciones catalanistas.

Más de un millón de euros en ayudas han adjudicado las principales administraciones públicas valencianas desde que la segunda autoridad autonómica, el presidente de Les Corts, Enric Morera, junto al alcalde de Valencia, Joan Ribó, el conseller de Educación, Vicent Marzà, el titular de Hacienda, Vicent Soler, y la vicepresidenta primera de la Diputación, Maria Josep Amigó, acudieron a aquella cita en la que el catalanismo libra anualmente una serie de galardones a la literatura en catalán y sirve también para rendir pleitesía a su patriarca desde hace décadas: Eliseu Climent. Además, asistieron otros representantes públicos del segundo escalón, como el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona y la directora general de Cultura, Carmen Amoraga, la concejal en el consistorio valenciano Glòria Tello y el investigado diputado provincial de Cultura y portavoz Xavier Rius.

A excepción del conseller Soler -de la rama nacionalista del PSPV- y de la directora general Amoraga, ambos socialistas, todos los demás son miembros relevantes de Compromís y alguno de ellos, como Vicent Marzà, dejó claro antes de ser conseller que era un cerrado defensor de la unidad política con Cataluña, según afirmó en una entrevista en una emisora catalana, Radio Terra, el 11 de septiembre de 2014 al asegurar que «los 'països catalans son una realidad, no sólo cultural, también política, e irá a más» y que «en el País Valencià también hablamos catalán».

En Compromís reconocen que les presionan asociaciones para conseguir ayudas

En aquel acto de los Octubre, celebrados en el Palacio de la Exposición, Enric Morera, realizó una defensa furibunda de los independentistas encarcelados: «No hay derecho al encarnizamiento que están sufriendo los amigos, compañeros, presos políticos de Cataluña».

La institución que se encargó de abrir el grifo y empezar a soltar el chorro de miles y miles de euros no fue ni el Consell ni Les Corts. Fue la Diputación de Valencia el 30 de octubre al conceder 305.422 euros a cinco entidades que se han caracterizado por la defensa de la catalanidad de la Comunitat Valenciana. La junta de gobierno de la corporación provincial concedió, a propuesta de la delegación de Cultura que dirige el investigado portavoz y diputado de Compromís Xavier Rius, más de 75.500 euros a la Fundació Escola Valenciana; ofreció más de 69.000 euros a Acció Cultural del País Valencià (la entidad que ha presidido Climent desde hace décadas y ahora dirige Joan Francesc Mira); destinó casi 58.000 euros a la ACV Tirant Lo Blanc, asociación cívica de la que nació la Fundació Nexe, entidad de la que parte el pensamiento de Compromís, el 'think tank' de la coalición; más de 57.000 euros a la Entitat Cultural la Valldigna y otorgó más de 45.000 al Centre de Recursos Just Ramírez (Ca Revolta).

La siguiente administración en sumarse fue el Ayuntamiento de Valencia. El 9 de noviembre el pleno municipal presidido por Ribó aprobó los presupuestos para 2019 en los que se incluyen dos convenios por 25.000 euros cada uno, para El Micalet -la entidad que organiza la cabalgata de las magas republicanas- y para Escola Valenciana. Son subvenciones nominativas que concede directamente el alcalde Ribó.

El plato fuerte se sirvió el pasado martes. El Diario Oficial de la Generalitat publicaba las ayudas a instituciones, entidades y asociaciones sin ánimo de lucro, así como para personas jurídicas y físicas «que realicen proyectos singulares de fomento del valenciano y el multilingüismo». La entidad que subvencionaba, la conselleria de Educación de Vicent Marzà, el conseller que defendía 'los països catalans', destinó prácticamente medio millón de euros a entidades relacionadas con el catalanismo, además de 400.000 euros a las universidades públicas cuyo concepto de la lengua que se habla en la Comunitat Valenciana, al margen del castellano, es el catalán.

Marzà, maestro de profesión y dirigente de Escola Valenciana antes de tener un cargo político, dio cariño a la entidad de la que provenía: Escola recibió 131.367 euros a través de siete subvenciones. Esta entidad incluyó su programa de cine en valenciano, su festival de música, sus 'trobades' (27.577 euros) y dotaciones a otras tres entidades que dependen de Escola.

Acció Cultural, referencia del catalanismo en la Comunitat Valenciana, conseguía 49.892 euros.

El Micalet lograba una ayuda de 9.108 euros y 17.809 más por el fomento del teatro en valenciano. Casi 27.000 euros sumando las dos ayudas.

Otros 27.000 euros fueron para la Fundació Nexe (3.998), la Associació Cultural Tirant lo Blanc (19.399) y el Institut Ignasi Villalonga (3.893 euros), organizaciones cercanas a Compromís.

La Plataforma Per la Llengua, que se califica como «la ONG del catalán», logró una inyección en sus arcas de 35.937 euros por supuestamente fomentar el valenciano.

La Fundació Sambori se embolsó casi 18.000 euros y la Fundació Cátedra Enric Soler i Godes, cuya terminación en su página web es «.cat», en referencia a que pertenece a Cataluña, logró 13.000 euros y su proyecto Castelló Educa, 20.000.

Pero el goteo no se cerró. El proyecto de los presupuestos de la Generalitat para 2019 recoge también un compromiso del Consell: 175.000 euros para el Institut Ramón Llull, entidad vinculada al Govern de Cataluña destinada a la promoción de la lengua y la cultura catalana fuera del ámbito lingüístico del catalán en España y Europa.

Y este pasado viernes publicó el Diario Oficial de la Generalitat que el área de Presidencia de Ximo Puig había concedido 87.300 a El Micalet para la celebración de 125 aniversario del orfeón del que procede la entidad.

Fuentes de Compromís reconocieron que Marzà trata «con afecto» a Escola Valenciana, entidad a la que pertenecía antes de ser conseller, y que estas organizaciones «que con el PP no recibían nada y se financiaban de lo que les daban algunos ayuntamientos y sobre todo desde Cataluña, vienen ahora 'a los suyos' a presionarnos para recibir subvenciones» porque disponen de una estructura de personal, «los que viven de ellas, que tienen que pagar». Y los suyos les dan, «aunque siempre nos piden más», reconocieron.

Las mismas fuentes señalaron que hay que diferenciar entre Escola Valenciana o El Micalet y ACPV. Criticaron que todas ellas «han hecho política y a Compromís no nos beneficia», pero «Escola, a diferencia de otras que se embarcan en proyectos absolutamente deficitarios, sí realiza actividades visibles, como les Trobades o El Micalet, con sus actuaciones teatrales y conciertos».

 

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