El qué hay de lo mío eclipsa la celebración

Puig, entre los ministros Ábalos, a la izquierda, y Planas. / j. monzó
Puig, entre los ministros Ábalos, a la izquierda, y Planas. / j. monzó

Puig, Oltra y Dalmau desfilan desde Les Corts al Palau al ritmo de pasodobles y selfies

M. H.VALENCIA.

«Mis padres me han dado lo mejor que tengo, mis valores, y mis hijos y nieto que estimulan para creer que habrá un futuro mejor», dijo ayer Ximo Puig en Les Corts antes de iniciar el paseíllo desde la Cámara hasta el Palau a ritmo de Paquito el chocolatero y Valencia. Y una vez allí, junto con sus nuevos compañeros de baile, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau, empezó la fiesta de la gastronomía y de la fotografía. Un copetín eclipsado por los numerosos corrillos de quienes saben que el que se mueve, no sale en la foto del nuevo organigrama. Y fotos hubo para todos los gustos, aunque ayer a Puig le robó el protagonismo su nieto, Aimar, que vivió su puesta de largo. Junto con sus hijos, Pau y Miqui, sus padres, Joaquín y Elodia, y sus amigos de Morella, el jefe del Consell se sacudió la presión que horas después afrontó al nombrar Consell.

Por el acto festivo no pasó nadie de la oposición, pero sí arroparon a Puig en su toma de posesión el alcalde de Alicante, Luis Barcala, el expresidente Alberto Fabra o el Síndic de Greuges, Pepe Cholbi. Los empresarios, como Salva Navarro y José Vicente Morata hicieron doblete institucional y festivo.