El PP se queda solo en su rechazo a tramitar proyecto de ley de muerte digna

Isabel Bonig, hoy, en los pasillos de Les Corts. /Damián Torres
Isabel Bonig, hoy, en los pasillos de Les Corts. / Damián Torres

Montón defiende que la ley consolida el derecho a morir con dignidad y permite al paciente planificar su final de su vida

LAS PROVINCIAS

El pleno de Les Corts Valencianes ha rechazado, con el voto en contra del PSPV, Compromís, Ciudadanos y Podem, la enmienda a la totalidad presentada por el PP que pedía retornar al Consell el proyecto de ley sobre los derechos y garantías de la dignidad de la persona en su atención al final de la vida.

La consellera de Sanidad, Carmen Montón, ha defendido al inicio del debate que esta ley garantiza, por primera vez en la Comunitat Valenciana, de forma específica la voluntad y autonomía de las personas al final de su vida así como el principio de seguridad jurídica, consolida el derecho a morir con dignidad y permite al paciente planificar su final de su vida.

Esta ley además, ha señalado Montón, da respuesta a las situaciones de inseguridad que se generan en el entorno del personal sanitario que ha de adoptar las decisiones correspondientes, y atiende las necesidades específicas de las personas en situación de incapacidad y los menores.

«No trata en absoluto de regular la eutanasia o el suicidio asistido», ha precisado la consellera, quien ha subrayado que esta nueva ley «garantizará el respeto de los valores éticos de la persona al final de su vida, a través de las voluntades anticipadas y la planificación anticipada de las decisiones».

El grupo parlamentario popular ha discrepado sobre la «oportunidad» de esta ley, ha considerado su tramitación «demasiado urgente», y ha criticado que excluya el criterio del facultativo y el consentimiento del representante legal en el caso de grave riesgo para la salud del menor emancipado o con 16 años.

Este punto, según la diputada popular María José Català, «transgrede» la normativa básica del Estado y el criterio de la Fiscalía General del Estado, y ha advertido que puede ser «inconstitucional».

«No es una cuestión ideológica sino legal», ha añadido Català, quien ha calificado a los miembros el Consell de «patanes legislando» además de «ir de soberbios», y les ha advertido que «son los novios de la muerte».

El diputado del PSPV Ignacio Subías ha criticado al PP por ser el único partido que se opone a este ley, un posicionamiento que ha atribuido a su «ideología conservadora a ultranza» y a su «adoctrinamiento moral sin atender los derechos de las personas a una muerte digna».

Subías ha defendido que esta ley es «oportuna, pertinente y necesaria», ha sido elaborado con «consenso y participación», y ha defendido que «vivir y morir con dignidad debe ser un derecho» a proteger.

Para la diputada de Compromís, Isaura Navarro, «cuando hablamos de derechos la mejor manera de protegerlos y garantizarlos es con leyes como estas», y ha acusado al PP de «no entender que estamos en un estado aconfesional» y de «menospreciar al pueblo valenciano», ya que otras comunidades autónomas tienen esta ley con el apoyo del PP.

El grupo parlamentario de Podem ha señalado que la enmienda del PP supone «un paso atrás difícilmente entendible en una sociedad democrática» y su posicionamiento «pone trabas a aliviar el sufrimiento de las personas, mientras que para Ciudadanos »el valor a proteger es la vida de los pacientes y un final sin sufrimiento que no tendría que atender a ideologías«.

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