CSIF censura la decisión de imponer el requisito lingüístico en Dénia

Los populares preguntarán al Gobierno de Sánchez por los asesores lingüísticos que va a implantar el Consell en los colegios

REDACCIÓN

valencia. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) mostró ayer su malestar respecto a la decisión del Ayuntamiento socialista de Dénia de imponer el requisito lingüístico a los funcionarios municipales y aseguró que «incumple lo recogido en la actual Ley de Función Pública Valenciana así como en el Estatuto de Autonomía de la Comunitat».

Los representantes del sindicato se pronunciaron en estos términos en un comunicado en el que también recordaron que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) resolvió que «las actuaciones internas se entablan fundamentalmente entre empleados públicas, sin que una gran parte de ellos tenga legalmente la obligación de conocer el valenciano, menos hasta el punto de poder comunicarse por escrito en dicha lengua». «Un gobierno que se dice socialista y de progreso es incompatible con ninguna imposición, y menos aun con la imposición de una lengua» sentenciaron.

Por su parte, el PP expresó en un comunicado su intención de preguntar al Gobierno central por los asesores lingüísticos escolares que va a implantar la Generalitat en los colegios y que, a través de formularios, inquirirá a los menores por el tipo de lengua que utilizan no solo en las aulas, sino también en su ámbito personal. Esta situación les ha llevado a presentar una batería de iniciativas parlamentarias al Ejecutivo para que se pronuncie por esta medida.

El portavoz de educación popular en el Senado, Pablo Ruz, aseguró que «este tipo de medidas del Botánico están encaminadas a romper la convivencia". Asimismo, el diputado Agustín Almodóbar afirmó que «las decisiones del Consell persiguen ser una proyección de Cataluña».