El cotizado cargo de delegado del Gobierno en la Comunitat

El delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Fulgencio. / irene marsilla
El delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Fulgencio. / irene marsilla

La cohabitación con Puig y el horizonte orgánico del PSPV condicionan una designación pendiente de la investidura de Sánchez La posible marcha de Fulgencio a Madrid dispara las quinielas sobre su sucesor

JC. F. M.VALENCIA.

Juan Carlos Fulgencio ocupa desde hace poco más de un año la titularidad de la delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana. Un cargo institucional que permite a quien lo disfruta disponer de una plataforma que garantiza visibilidad -si así se desea utilizar-. Fulgencio, persona de confianza del ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha optado por un perfil bajo que ha encajado bien con el poder institucional de Ximo Puig en la Generalitat. A las órdenes del Ejecutivo central, que el líder de los socialistas valencianos se haya convertido de facto en aliado del presidente del Gobierno ha favorecido que el delegado no tuviera que adoptar el incómodo papel de altavoz del Ejecutivo central en la Comunitat. Si su designación dejó inicialmente alguna duda sobre la mesa, ya ha desaparecido.

Desde hace semanas, con el debate abierto de la investidura de Pedro Sánchez, las posibilidades de que Fulgencio acabe ocupando un puesto en Madrid se han disparado. Las fuentes consultadas por este diario sitúan al actual delegado valenciano ocupando un alto cargo dependiente del ministerio del Interior. Aunque él ha asegurado a su entorno que se encuentra cómodo en su actual responsabilidad, una eventual propuesta para ocupar un alto cargo en el Ejecutivo constituye una oferta demasiado tentadora como para rechazarla.

Puig, sucesor de Puig

Y aquí se abre el debate. Si el puesto de delegado del Gobierno en la Comunitat queda vacante, se convertirá en uno de los más deseados. Y la nómina de aspirantes a ocuparlo es elevada. Los nombres que han comenzado a sonar hacen referencia al debate orgánico que el socialismo valenciano -y Puig en particular- abrió el día que el líder de los socialistas valencianos anunció que no optaría a la reelección como secretario general. «Nadie duda que rectificara aquella decisión y volverá a presentarse», se admite de forma mayoritaria en el PSPV. «El sucesor de Ximo Puig se llama Ximo Puig», añade uno de los más destacados cargos del socialismo valenciano.

Fulgencio podría ocupar un alto cargo en el Ministerio de Interior si Sánchez logra ser presidente

Pero aun así, quien pudiera plantearse una eventual batalla por la secretaría general -o por asumir la candidatura electoral- sabe que necesita una plataforma que garantice cierto nivel de visibilidad y disponga de cierto aparato propio. El cargo de delegado del Gobierno es de los que garantizan ambas condiciones.

De hecho, es de los pocos que quedan por determinar -siempre y cuando Fulgencio no siquiera en el cargo-. Mover ficha en la delegación del Gobierno, con la indiscutible influencia que Ábalos tendría en la designación, sitúa a los representantes del sanchismo como los mejor situados para asumir esa responsabilidad.

En las quinielas ya han aparecido algunos nombres cercanos al secretario de Organización del PSOE como posibles relevos de Fulgencio, aunque todos ellos -se asume en el partido- trasladarían una imagen de pulso que ahora mismo nadie desea. «El PSOE está pendiente de la investidura de Sánchez, y el PSPV está conformando Gobierno», se señala.

Hace un año, con una legislatura necesariamente corta por delante, el PSOE optó por un perfil mucho más técnico que político. Si la investidura de Sánchez llega a buen puerto dentro de diez días y se abre por delante un periodo de estabilidad en el Ejecutivo, el relevo de Fulgencio se convertirá en una de las principales decisiones a adoptar en clave política y orgánica en el seno del socialismo valenciano. Una declaración de intenciones de cara al futuro del PSPV.