Les Corts quiere que sus funcionarios fichen para controlar las horas extra

Una visión general del hemiciclo durante la sesión de ayer. / EFE/Manuel Bruque
Una visión general del hemiciclo durante la sesión de ayer. / EFE/Manuel Bruque

El Parlamento carece de un sistema automatizado que certifique el horario laboral de los empleados y que detecte las ausencias sin justificar

HÉCTOR ESTEBAN

valencia. Desde el pasado domingo es obligado que todos los trabajadores fichen en su puesto de trabajo para controlar el número de horas extra. En Les Corts Valencianes, en cuyo hemiciclo se representa en forma de escaños la voluntad electoral de los ciudadanos de la Comunitat, sus funcionarios no están controlados por ningún sistema electrónico que certifique su jornada laboral ni que contabilice un exceso de horas de trabajo. Una situación que desde la intervención y desde el cuerpo de letrados se tratar de corregir para controlar fielmente los horarios.

Los empleados públicos del Parlamento regional no están sujetos a un control telemático y no hay forma de medir al momento si están o no dentro del Palau de Benicarló. El letrado de Les Corts Juan Antonio Martínez Corral firmó a finales de marzo un informe, tras las observaciones realizadas por el área de Intervención, en el que pide a la secretaría general y a la Mesa de Les Corts que establezcan un sistema automatizado de control horario «a fin de acreditar el efectivo cumplimiento de la jornada laboral por los funcionarios y funcionarias» del Parlamento valenciano. El objetivo es que el sistema permita «dotar de fehaciencia la verificación del cumplimiento de la jornada laboral».

La recomendación del letrado de la Cámara se produce tras el estudio del abono de las gratificaciones por las horas extra realizadas por los funcionarios en noviembre y diciembre de 2018 y enero de este año. El pago de las horas realizadas fuera de la jornada laboral «pone de manifiesto un quebranto del principio de eficacia en la actividad que desarrollan los servicios del Parlamento, lo que debe ser objeto de corrección», apunta el informe de fiscalización, que añade: «A tal fin debería realizarse una adecuada planificación o adoptar con anticipación las medidas que procedan tendentes a evitar la realización de actividades fuera de la jornada laboral legalmente establecida».

Ahora es el cuerpo de letrados el que da validez documental al exceso de la jornada laboral

En la actualidad es el cuerpo de letrados y los jefes de las distintas áreas los que acreditan documentalmente la jornada laboral de los funcionarios. Y los letrados elevan al Letrado Mayor las propuestas para abonar las horas extra.

El problema es que no existe un reloj que cuantifique de manera exacta ese exceso de jornada laboral. Al final, todo queda plasmado sobre un papel pero en realidad no se puede automatizar un servicio que sí que está controlado en otros departamentos de la administración valenciana. Por ejemplo, si un funcionario sale del edificio de Les Corts media hora para un asunto personal, su ausencia no queda contabilizada por nadie. De la misma manera que es imposible certificar con exactitud a qué hora llega un funcionario y a qué hora termina su jornada laboral. Las ausencias y las faltas de puntualidad y de permanencia en el puesto de trabajo deberían estar controladas en Les Corts, entre otros motivos, para cubrir esos vacíos en el puesto de trabajo.

El sistema automatizado del control horario se completaría con el seguimiento por parte de las unidades administrativas para exigir los justificantes de las ausencias y para no permitir que en horario laboral se realicen asuntos que se puedan resolver fuera de la jornada de trabajo. Además, la parte del día no trabajado sin causa justificada debería conllevar una deducción proporcionada del sueldo, además de la consiguiente medida disciplinaria.

La necesidad de controlar el horario de los funcionarios de Les Corts surge tras el pago de las horas extra de noviembre, diciembre y enero, motivadas especialmente por la tramitación de los presupuestos de la Generalitat. El letrado, en su informe, alaba la labor del personal de la casa en esas fechas, donde se tratan miles de documentos: «La dedicación es mucho mayor de la que queda reflejada en los modelos que se cumplimentan para el reconocimiento y pago de horas extraordinarias». Además, añade que la tramitación de los presupuestos «no sería posible sin la profesionalidad y extraordinaria dedicación de los funcionarios». Una alabanza que no debe de estar exenta del minucioso control de la jornada laboral de los empleados públicos de Les Corts.