Un Consell con nocturnidad

Dirigentes del PSPV, Compromís y Unidas Podemos el pasado domingo. /Manuel Molines
Dirigentes del PSPV, Compromís y Unidas Podemos el pasado domingo. / Manuel Molines

El anuncio del primer escalón del Consell se retrasó por diferencias entre los socios

Arturo Cervellera
ARTURO CERVELLERAValencia

El hecho de que PSPV, Compromís y Unidas Podemos firmasen el pacto del Botánico que aseguró que Ximo Puig fuera investido como presidente de la Generalitat la pasada semana no significó el fin de las negociaciones entre los socios de izquierda. Durante los días posteriores al pacto y de forma especial el domingo, cuando tuvo lugar la toma de posesión, los partidos continuaron las reuniones en una sesión en la que volvieron a salir diferencias y que provocaron que el anuncio del primer escalón del Consell se retrasase hasta pasadas las diez de la noche.

Uno de los temas de debate que llevó a que el domingo se alargarse tanto el anuncio era un viejo conocido, las competencias de medio ambiente que ya protagonizaron varios desencuentros la semana pasada y que llevaron a Unidas Podemos hasta a dejar la mesa de negociación. Tras nuevos contactos, Rubén Martínez Dalmau, cabeza de lista de Unides Podem las pasadas elecciones autonómicas, acudió a la primera sesión de investidura de Les Corts, anunció que el partido morado tendría una «vicepresidencia verde» que coordinaría políticas medioambientales. Pero desde Compromís no estaban dispuestos a ceder competencias y, tras anunciarse ayer las áreas, quedó claro que las posibilidades de gestionar esta materia serían limitadas. Algo que también se vio cuando se hizo público el nombre del departamento que encabezará Dalmau: Vicepresidencia segunda y conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática. Podemos vio así frustrada su aspiración de poder gestionar más materias de lo que denominan la transición ecológica.

Pese a conseguir este departamento, en el partido morado les ha quedado cierta sensación de que podrían haber arañado más. Y aún más cuando el socio minoritario de su coalición, Esquerra Unida, ha conseguido una conselleria (el mismo número que ellos), la de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática. Al comienzo de la negociación, desde la formación de Dalmau aseguraban que lo lógico era que fuera Podemos el que liderase los dos departamentos ya que son la fuerza mayoritaria pero en EU insistieron que si no encabezaban una conselleria no formarían parte del Consell. Una situación que obligó a la formación morada a ceder para no empezar la legislatura mal con sus socios y más teniendo en cuenta que desde PSPV y Compromís lo consideraban lógico y bueno para asegurar las mayorías de izquierda en las votaciones de Les Corts.

Una vez cerrado que Pérez lideraría Transparencia, pese a que hubieron algunos amagos de replantear la situación, la dirección de Podemos sí que apostó por tener más presencia que sus socios en el segundo escalón del Consell, es decir en las secretarías autonómicas y direcciones generales. Este debate comenzó el domingo, se extendió ayer y parece que continuará a lo largo de la semana ya que las diferencias son notables. Desde Podemos, al haber cedido una de las consellerias, quieren ser la fuerza predominante con claridad mientras que EU aboga que se tiene que cumplir el pacto que firmaron que establecía un reparto 70-30 aunque cuenten ya con un dirigente sentado en el pleno del Consell. Por ello, aunque las negociaciones oficiales parecen haber terminado, desde el partido que encabeza Pérez lo niegan al indicar que el segundo escalón no está cerrado. Fuentes de la formación morada confirman que el debate está abierto y esperan llegar a un acuerdo los próximos días ya que los nombres del Gobierno se tendrán que ir haciendo públicos en el corto plazo.

Las diferencias entre los dos socios no sólo se han quedado en el seno del Consell sino que también afectan al grupo parlamentario de Unidas Podemos en Les Corts, que ya tuvo un debate interno sobre el nombre que debía tener entre los socios de la coalición. Aunque los resultados de la confluencia fueron suficientes para ser imprescindibles en una mayoría de izquierdas, la caída en votos respecto a 2015 llevó a perder cinco diputados y tener que conformarse con ocho. Esta situación conlleva que cada parlamentario tendrá una importante carga de trabajo por lo que desde Podemos se propone que tanto Dalmau como Pérez dejen su acta para centrarse en el Consell y dejar espacio a nuevos dirigentes en Les Corts. Sin embargo, en EU se niegan ya que la dimisión de su líder llevaría a que corriera la lista y entrase un representante del partido morado (en este caso Jaume Monfort) y les dejaría a ellos sólo con el escaño de Estefanía Blanes. Lo que daría lugar a que un partido con un sólo escaño hubiese logrado una conselleria.