La CUP confirma su abstención y facilita la investidura de Torra

A tiempo para ser president de la Generalitat. Quim Torra sortea el último obstáculo para ser investido este lunes. Y lo será, si no hay más sorpresas, porque la CUP decide mantener sus necesarias cuatro abstenciones por la represión totalitaria, citan textualmente, del Estado español. Un contexto, argumenta el portavoz del secretariado nacional, Lluc Salellas, por el que optan por "no bloquear una investidura que dos partidos, en este caso Junts per Catalunya y ERC, han querido tirar hacia delante". Según la portavoz parlamentaria, María Sirvent, "nuestras abstenciones no se pueden interpretar como una colaboración o como un apoyo al gobierno. Y, por tanto, nosotros no facilitaremos la gobernabilidad", añade. Piedras en el camino de Torra desde la oposición, siempre y cuando no implemente el mandato independentista del 1 de octubre. Si lo hace, eso sí, reconocen que estarían dispuestos, incluso, a entrar en su ejecutivo. "Si es necesario asumir responsabilidades, si es necesario entrar en la Mesa (del Parlamento), si es necesario entrar en el gobierno (catalán) para hacer república (...), nos tendrán al lado". Donde no les encontrarán, recuerdan, es en la vía de normalización autonómica que, según Sirvent, sólo les permite aplicar medidas neoliberales. Lo dice como diputada anticapitalista en un Parlament en el que las formaciones de base liberal, Junts per Catalunya, Ciudadanos y Partido Popular, suman 74 escaños, seis por encima de la mayoría absoluta.