La Comunitat, en el ojo del huracán

La Comunitat, en el ojo del huracán

Los grandes partidos y el CIS se centran en los valencianos

BURGUERA* DBURGUERA@LASPROVINCIAS.ES

La temporada de huracanes arranca oficialmente el 1 de junio; o sea, una semana después de cuando estaban previstas las elecciones autonómicas valencianas. Sin embargo, los socialistas han propiciado un cambio climático. Primero Sánchez adelantó las generales y luego Puig provocó la alineación de los planetas electorales nacionales y valencianos. De este modo, mientras en el Medio Oeste de EEUU sufren una intensa tormenta, una «bomba ciclónica», sobre la Comunitat se ha situado el ojo del huracán electoral español, que no es poca cosa. Arranca la campaña con las miradas puestas en tierras valencianas y con los pesos pesados de la política nacional en la Comunitat, o con los billetes del AVE comprados para venir sí o sí.

Hasta el CIS coloca a los valencianos en el centro de su actividad demoscópica con una encuesta que abunda en la incertidumbre, con un enorme porcentaje de voto sin decidir, algo que ya sucedió en Andalucía. Por si faltaba algo, la AIReF aporta un informe donde pone en cuestión el gasto generado por À Punt, lo que ayer obligó a la Conselleria de Hacienda a salir a la palestra a responder.

Pedro Sánchez ya ha convertido a Valencia en el punto y final de su campaña. Acabará aquí, pero antes, ni más lejos que hoy, el presidente del Gobierno, principal favorito en las encuestas para ganar las elecciones nacionales, está en Castellón para abrir la campaña. Principio y final. El candidato del PSOE a revalidar su estancia en la Moncloa también visitará Alicante. Su ministro de Fomento y número dos en el partido, el valenciano José Luis Ábalos, protagonizó ayer un desayuno informativo donde se concentraron autoridades políticas y personajes de relevancia de la Comunitat, lo que generó una ventolera que, de alguna forma, se llevó por delante la reunión de Puig con la patronal de las Residencias.

Ese será el inconveniente de contar en la Comunitat con los primeros espadas de los grandes partidos nacionales, que eclipsarán los mensajes de sus candidatos autonómicos. Pero vivir en el ojo del huracán, o en el centro de la diana política, también genera ventajas colaterales.

La presencia mediática a nivel nacional de los políticos valencianos también se incrementa: entrevistas en las radios nacionales a los candidatos a la Generalitat (hoy, Toni Cantó, aspirante de Ciudadanos a presidir la Generalitat), o el seguimiento durante 24 horas de la candidata de Compromís, Mónica Oltra, en el programa de Ana Rosa.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, vendrá a Valencia el próximo día 17. Es el único de los principales líderes nacionales, junto a Santiago Abascal, que no dará toda la visibilidad a su candidatura en la Comunitat durante el cierre de campaña, algo que en el caso de Iglesias sí ocurrió en los comicios de 2015. No obstante, el penúltimo día, el jueves 25, el candidato de Vox protagonizará un acto en el Príncipe Felipe. Para el 26 de abril, última oportunidad para captar los votos de los ciudadanos, además de Sánchez también está anunciada la presencia en Valencia de los candidatos del PP, Pablo Casado, y Cs, Albert Rivera.

El líder de los populares ya estuvo ayer en la Comunitat. Visitó una producción citrícola en La Pobla de Vallbona, la localidad de Mari Carmen Contelles, uno de los pesos pesados del PP valenciano. Igualmente, se entrevistó con la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que todavía no se había reunido con Casado, quien ya ha asegurado en alguna ocasión que se siente «como en casa». El mismo sentimiento hogareño puede albergar Mariano Rajoy, el expresidente del Gobierno del PP que la dirección regional de los populares valencianos trata de captar para protagonizar uno de los actos de la recta final de la campaña.

Los dos grandes partidos, los clásicos, están apostando fuerte por el voto valenciano tanto en clave nacional como autonómica. Ya se verá si el efecto arrastre de unos y otros es hacia arriba o hacia abajo, según sople el viento.