Compromís pone el foco contra Sandra Gómez

La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Sandra Gómez. / irene marsilla
La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Sandra Gómez. / irene marsilla

La coalición multiplica sus ataques a la portavoz del PSPV | La trascendencia electoral de la capital y la visibilidad de algunas de las propuestas de la portavoz, origen de la confrontación

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

PSPV y Compromís forman un matrimonio que tiene disputas pero que no está pensando en el divorcio. La idea la vino a exponer el portavoz socialista de Les Corts, Manolo Mata, durante la primera jornada del debate de política general. El Consell del Botànic camino unido hacia los comicios de 2019. Pero en el Ayuntamiento de Valencia, las cosas no son exactamente iguales.

Durante las últimas fechas, las discrepancias entre socialistas y nacionalistas en el cap i casal se han hecho más visibles que nunca. La última, la relacionada a una campaña de empleo puesta en marcha por el PSPV local. Diputados y altos cargos de Compromís han tachado de humillante la instalación de un panel publicitario en la calle Colón con un teléfono rojo. Ayer mismo una diputada de Compromís catalogó la iniciativa de «campaña para 'instagramers' quinceañeros». El concejal socialista Vicent Sarrià pidió por su parte una rectificación a los nacionalistas por sus críticas.

Es la última, pero no la única. En el debate de política general de Les Corts el portavoz nacionalista Fran Ferri también logró colar una crítica a Gómez por «poner en duda», dijo, el Botànic. Durante su intervención desde la tribuna del hemiciclo, el diputado censuró que una importante militante a nivel local hubiera dejado en el aire la reedición del acuerdo tripartito en el cap i casal.

A nueve meses para las elecciones, el marcaje de los nacionalistas va en aumento

Unos meses antes la vicepresidenta del Consell y líder de Compromís, Mónica Oltra, protagonizó otro ataque a la líder socialista tras el anuncio de una iniciativa de este partido para colaborar en la tramitación de las ayudas para la renta de inclusión desde sus sedes. La reacción de la también portavoz del Consell obligó a los socialistas a rectificar.

Que Compromís haya puesto el foco en la líder del partido en la ciudad de Valencia no es casual. La capital representa buena parte de la bolsa de votantes de la provincia de Valencia. Un buen resultado electoral en la capital no sólo afecta al gobierno local, también al de la Diputación de Valencia e incluso al de la Generalitat. La ciudad resulta determinante para todos los partidos -que se lo digan al PP de Isabel Bonig-, y tanto Compromís como los socialistas lo tienen claro.

Desde la formación nacionalista no se niega la decisión de poner el foco en la portavoz del PSPV de Valencia -por más que algunos cargos cuestionen la conveniencia de darle visibilidad a Gómez-. Eso sí, se explica que la crítica es al PSOE de Valencia «y a su forma antigua de entender los servicios sociales y las políticas de empleo». Compromís reprocha la perspectiva asistencial «y casi caritativa, como ya la entendía el PP o incluso el socialismo de los años 80». Y se añade: «La política espectáculo y de márketing no debería aplicarse a las políticas sociales».

Los socialistas entienden la estrategia de Compromís de otra manera, más vinculada al intento de los nacionalistas de impedir que una candidata «37 años más joven que el alcalde Ribó» haga evidente su capacidad de iniciativa y su vitalidad política.

En las filas socialistas se considera no obstante que lo que ocurre es fruto de la razonable dinámica que mantiene dos socios con una buena relación, pero en la que uno, el que ocupa la alcaldía, tiende a capitalizar los éxitos de la gestión. «Ocurre también en la Generalitat. La gente tiende a identificar la gestión autonómica como la de Puig, y por eso en Les Corts Compromís tiene que visualizar cierta discrepancia. En el Ayuntamiento ocurre al revés. Cada vez que Sandra Gómez tiene una idea ingeniosa, Compromís sale a satanizarla porque la ven como un elemento de distorsión del Gobierno». Las fuentes socialistas consultadas admiten además que la relación de Gómez con Ribó, Fuset o Grezzi «es correcta, pero no de complicidad». A nueve meses de las elecciones, y con la campaña electoral a la vuelta de la esquina, el marcaje de Compromís hacia la portavoz socialista va en aumento.

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