Compromís culpa a Soler de la baja ejecución de la conselleria de Climent

Rafael Climent, ayer en la comparecencia de Les Corts donde detalló el presupuesto de su conselleria. / efe / k. f.
Rafael Climent, ayer en la comparecencia de Les Corts donde detalló el presupuesto de su conselleria. / efe / k. f.

El conseller cuestiona los datos de la web que tutela la Conselleria de Transparencia y aconseja evitar la «virtualidad» y «pisar más la calle»

BURGUERA VALENCIA.

El conseller de Economía, Rafael Climent, y la diputada de Compromís Teresa Rodríguez protagonizaron ayer por la mañana en Les Corts un 'remake' de 'Butch Cassidy and the Sundance Kid', película que en España se tituló 'Dos hombres y un destino'. Al igual que en la cinta dirigida por George Roy Hill, Climent y Rodríguez, en la comparecencia del conseller para explicar los presupuestos de su departamento, se vieron tan rodeados por la oposición y los parlamentarios de Podemos y PSPV que protagonizaron una huida hacia delante en la que descargaron toda la munición de sus pistolas políticas. Dispararon a lo que se movía y a lo que no respiraba, propios y extraños. De tal modo que Climent acabó poniendo en duda los datos que ofrece 'Gva Oberta', la web que tutela la Conselleria de Transparencia (dirigida por Manuel Alcaraz, de Compromís, pero de la rama de Iniciativa, el partido de Oltra). Por su parte, su compañera del Bloc (y de Compromís) Teresa García no se resistió a señalar a la Conselleria de Hacienda (encabezada por el socialista Vicent Soler) por la endémica baja ejecución que registra Economía desde el arranque de la legislatura, con las cifras más bajas del Consell en cuanto a lo que aparece en el presupuesto y lo que se traslada a la realidad.

Climent apareció por la comisión de Les Corts con su talante risueño habitual. Satisfecho con el proyecto presupuestario para el año que viene, su departamento recibe una importante inyección de dotaciones que detalló durante buena parte de las dos horas que duró su comparecencia. Sin embargo, las buenas nuevas no fueron percibidas como tales por PP, Ciudadanos, Podemos y PSPV, que trasladaron al conseller su escepticismo sobre su capacidad de poner en marcha las medidas que anunciaba.

Durante el debate parlamentario, desde Cs y PP recriminaron con dureza las «bajas» cifras de ejecución. El popular Vicente Casanova repasó las cifras capítulo por capítulo y consideró que lo ejecutado por Economía durante la legislatura arroja «números lamentables» y cuestionó que las ayudas a los polígonos industriales se vayan a ejecutar, algo que también deslizó la socialista Noelia Hernández, muy interesada en cómo iba a incrementar el personal destinado a Energía (25 personas más), otro asunto en el que sus preguntas coincidieron con las de la oposición. Desde Podemos, el diputado Josep Almería recordó al conseller que «ejecutar es pagar», y le reprochó que haya comprometido «el 93% de las partidas presupuestarias» pero sólo haya pagado «un 9%», contraste que instó a modificar: «Eso debe cambiar». Desde Ciudadanos, Rosa García consideró que se trata de unas cuentas «ficticias, irreales y que crean recortes», además de desgranar más datos de la ínfima ejecución y preguntarse «de qué sirve aumentar el presupuesto de su conselleria si no lo lleva a la práctica».

A pesar de que Economía es la conselleria que se lleva el sambenito en el Consell por su baja ejecución presupuestaria, en realidad se da la circunstancia, tal y como adelantó LAS PROVINCIAS el domingo, de que una veintena de las principales apuestas políticas del Gobierno valenciano apenas alcanza una tercera parte del presupuesto que se aprobó hace un año.

Las cuentas de 2018 revelan el débil empeño de la Generalitat a la hora de potenciar la transparencia, las políticas contra el cambio climático, el fomento de la inclusión social o la puesta en marcha de un nuevo modelo económico. Precisamente, este último aspecto, la difícil traslación entre el diseño de las políticas del Consell para transformar la economía de la Comunitat y la realidad, también se apuntó por parte de la diputada del PSPV Noelia Hernández, quien recordó que los datos estadísticos no siempre pueden emplearse para explicar la realidad, apunte que fue ignorado por Climent. Cuando detectó que el reproche generalizado era el de la baja ejecución, que no aprovecha las ayudas que convoca su conselleria, el conseller replicó: «Pregunten a los Institutos Tecnológicos cómo están ahora y si cobran en tiempo y forma, pregunten a los ayuntamientos, pisen la realidad». Ante la insistencia de que los datos que la oposición utilizaba para argumentar sus críticas provienen de la web de Transparencia 'Gva Oberta', Climent les recomendó en un par de ocasiones «menos virtualidad, porque eso nos lleva al plasma». Su compañera del Bloc y de Compromís en la comisión, la diputada Teresa García, echó un capote al conseller y a su equipo. La parlamentaria nacionalista recordó que la ejecución «corre a cargo de Economía», pero que la «liquidación», es decir, los pagos de las ayudas y partidas comprometidas, depende de la conselleria del socialista Soler. «Hacienda está en esos niveles (de liquidación», es la que tiene que pagar», indicó García, que tras señalar a los socialistas les disculpó por la enorme deuda y la infrafinanciación que lastra a la Generalitat.

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