Compromís abre la puerta a llevar a Sánchez a los tribunales por la infrafinanciacion

Mònica Álvaro, portavoz adjunta de Compromís en Les Corts./
Mònica Álvaro, portavoz adjunta de Compromís en Les Corts.

Malestar en la coalición por la actitud «complaciente» de Puig, que opta por la vía del diálogo con el Gobierno central

Burguera
BURGUERAValencia

El que pega primero lo hace dos veces, según el viejo refrán, que no está ahí por casualidad, tal y como reconocían ayer fuentes de Compromís al admitir que Ximo Puig, presidente de la Generalitat, se adelantó convenientemente para descartar la posibilidad de que el Consell se sume a la intención del Govern catalán de llevar al Estado a los tribunales por el problema de la financiación. El líder de los socialistas valencianos salió a la palestra, cuestionó la idea y, de algún modo, sofoca un posible foco de conflicto. De algún modo, pero no de modo definitivo.

Entre los altos cargos de Compromís se evidenció ayer el malestar generado por ese modo de Puig de negar que pueda recurrirse a esa posibilidad. De hecho, fuentes de la coalición admiten que esa puerta, la de acudir a la vía judicial, no se debe cerrar, y recuerdan que el propio Puig ya hizo uso de ella mediante un recurso de inconstitucionalidad que le preparó la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, y que fue despachado de manera fulminante por los tribunales, lo que parece que ha disuadido completamente al dirigente socialista de retomar esta senda. Esa renuncia no se comparte en Compromís. Ayer, la portavoz adjunta en Les Corts de la formación nacionalista, Mònica Álvaro, evitó descartar esa posibilidad, sin tampoco querer apostar por ella abiertamente.

«Es una situación que no se ha debatido», se limitó a comentar Álvaro desde Les Corts, una posición de ambigüedad que repitió en declaraciones a Europa Press, cuando precisó que esa opción no la descarta pero no la valora tampoco porque «no se ha llegado a ese momento».

Extraoficialmente, en la coalición son varias las voces que han admitido su incomodidad por el modo en que Puig ha intentado diluir el tema. El presidente se refirió el miércoles al anuncio de la Generalitat catalana de que llevará al Ejecutivo central a los tribunales para reclamar el pago de los adelantos de financiación pendientes de 2019. Aseguró que no sabe si la vía judicial es «la vía correcta».

«Cada Gobierno puede entenderlo de una manera o de otra», afirmó Puig sobre el anuncio del Gobierno catalán y la invitación de este a que otras comunidades se sumen. «En cualquier caso, más allá de la confrontación, nosotros estamos por el diálogo y por la solución más que hacer partidismo o hacer confrontación de todo lo que tiene que ver con la financiación», indicó Puig. Pocas horas después, en las redes sociales, Josep Nadal, uno de los diputados de la coalición con un perfil más nacionalista, replicó en tono irónico: «La vía de las manifestaciones para pedir una financiación justa la van a liquidar en cuanto Pedro Sánchez llegó al Gobierno. La vía judicial tampoco vale, pues es la vía de los separatistas y nosotros somos buenos chicos. Pero siempre nos quedará el postureo ¡Viva el postureo!».

El sarcasmo del diputado fue compartido y difundido por otros concejales, parlamentarios en Les Corts, asesores en la Generalitat y altos cargos del Consell, los más vinculados al Bloc, el partido mayoritario en la coalición. Un secretario autonómico de Compromís reconoció ayer que el presidente de la Generalitat se ha «pasado de complaciente sin que nadie se lo pida».

El escaso carácter reivindicativo del discurso del presidente de la Generalitat en relación a la financiación también fue criticado ayer desde el PP. El diputado José Juan Zaplana consideró que «el silencio de Puig ante los problemas de financiación cuando en 2016 sí se hacía fotos con la consellera Bravo a las puertas del Tribunal Constitucional». El portavoz popular recordó que «Puig era muy activo contra Rajoy y ante el peor presidente de la historia de España, Pedro Sánchez, se esconde como una avestruz».