Ciudadanos fija su estrategia para el nuevo curso con la expectativa de otras elecciones

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera; José Manuel Villegas y la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas./EP
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera; José Manuel Villegas y la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas. / EP

Tras un mes ausente, Rivera regresa a la arena política y reúne hoy a su nueva ejecutiva para definir su discurso de cara a esta legislatura

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Ciudadanos retoma su actividad habitual este lunes con la primera reunión del comité permanente después de las vacaciones del verano y tras superar la mayor crisis desde su fundación hace trece años. El encuentro estaba previsto para el pasado jueves pero la comparecencia en el Congreso de la vicepresidenta Carmen Calvo para rendir cuentas por su gestión del periplo del Open Arms aplazó la cita. Será el primer cónclave de Albert Rivera con el núcleo duro de la formación, del que ahora también forman parte Lorena Roldán, Marcos de Quinto o Ignacio Aguado, y en el que los liberales fijarán las líneas de acción y la estrategia del nuevo curso político.

Con la vista puesta en el 23 de septiembre, fecha en la que vence el plazo constitucional para evitar nuevas elecciones, Rivera y su círculo regresan a la arena política seguros de que las presiones para que faciliten la investidura de Pedro Sánchez se redoblarán en las próximas semanas. Pero los liberales siguen firmes en su 'no es no' al líder del PSOE e insisten en que éste cierre un acuerdo cuanto antes con Unidas Podemos para amarrar los apoyos que necesita para ser reelegido.

Su acercamiento a Vox y su negativa a tender la mano a Sánchez reabrieron las grietas internas de Ciudadanos en las que, por primera vez, comenzaron a escucharse voces discrepantes con las decisiones de la cúpula naranja. En apenas un mes las costuras del partido saltaron por los aires y comenzó el goteo de dimisiones. Toni Roldán, Xavier Pericay, Javier Nart o Francisco de la Torre, se fueron o dimitieron de sus funciones en el partido por sus desavenencias con la estrategia y el discurso político de Ciudadanos.

En un consejo general convocado de forma extraordinaria a las puertas de agosto, los liberales aprobaron una reforma estatutaria para ampliar la composición de las dos ejecutivas del partido y poder así dar entrada a los fichajes afines a Rivera y aislar al mismo tiempo al sector crítico que lidera el eurodiputado Luis Garicano y el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, para dejarlo casi desactivado y sin capacidad de maniobra.

En ese cónclave estival, Rivera modificó los estatutos internos y, con el aval de los consejeros, amplió el comité ejecutivo con más de veinte incorporaciones, la mayoría de personas de su confianza.

Firmes en el 'no' a Sánchez

Con ellos, el dirigente catalán analizará este lunes la actualidad política y trazará los próximos pasos a seguir por el partido, que mantendrá el cordón sanitario sobre el PSOE y su líder. Los liberales insistirán en su versión de que Sánchez siempre pensó en ser presidente con Pablo Iglesias, el apoyo de los partidos independentistas y el beneplácito incluso de EH Bildu. Prueba de ello, dicen, es el acuerdo que el PSOE cerró en Navarra para hacer presidenta a su candidata María Chivite, al que suman que los socialistas entregaron a EH Bildu la alcaldía de Huarte. Una «cesión» con la que Rivera justificará ante los suyos mantener su «no» a Sánchez.

De seguir encalladas las negociaciones con Unidas Podemos y ponerse en marcha el reloj electoral, Ciudadanos volverá a engrasar la maquinaria que el 28 de abril le dejó a las puertas de conseguir el ansiado 'sorpasso' al PP. Una aspiración a la que no renuncian por más que la formación de Pablo Casado insista un día sí y otro también en aunar fuerzas en las urnas bajo la marca de España Suma.

Ni Rivera ni su círculo más cercano contemplan a día de hoy esa posibilidad. Fuentes de la dirección reafirman su posición, en la que han insistido todo el verano, «algunas sumas, restan». Si en los últimos meses, Ciudadanos se fue escorando a la derecha para pescar en el caladero de votos del PP y arrebatarle el liderazgo del centroderecha, nada indica que estén dispuestos a deshacer el camino andado. Es más, Rivera ya dio orden a su grupo antes de marcharse de vacaciones de activar la labor de oposición en el Congreso con la vista puesta en liderar la oposición.

Aunque el jueves, Rivera trató de pasar desapercibido y ceder todo el protagonismo a Inés Arrimadas, este lunes volverá a coger las riendas del partido. En las filas liberales entienden que no hay tiempo que perder y la legislatura, aunque no haya terminado de arrancar, debe servir para que Ciudadanos se postule como la verdadera alternativa al PSOE.

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